El presidente ruso, Vladimir Putin, lanzará una advertencia del «día del juicio final» a Occidente cuando encabece las celebraciones del 77o aniversario de la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi, blandiendo la enorme potencia de fuego de Rusia mientras sus fuerzas combaten en Ucrania.

Desafiante ante el profundo aislamiento provocado por Occidente desde que ordenó la invasión del país vecino, Putin hablará en la Plaza Roja ante un desfile de tropas, tanques, cohetes y misiles balísticos intercontinentales.

Putin presenta la guerra en Ucrania como una batalla para proteger a los rusoparlantes de la persecución de los nazis y para protegerse de lo que él denomina la amenaza de Estados Unidos a Rusia que supone la ampliación de la OTAN. Ucrania y Occidente rechazan estos argumentos y dicen que Putin está librando una guerra de agresión no provocada.

Rusia permanecerá «para siempre» en el sur de Ucrania, afirmó por otro lado un parlamentario ruso de alto rango durante una visita a Jersón, una importante ciudad ucraniana bajo control ruso desde marzo.

«Quisiera decirles una vez más a los habitantes de la región de Jersón que Rusia está aquí para siempre. No debe haber ninguna duda», dijo Andrei Turchak, primer adjunto del presidente del Consejo de la Federación (cámara alta del Parlamento ruso), citado en un comunicado del gobernante partido Rusia Unida.

Esta es la primera vez que un dignatario ruso anuncia la intención de Moscú de permanecer en territorios tomados desde el inicio de la operación militar en Ucrania el 24 de febrero.

En la zona de guerra, El batallón Azov, que defiende la acería Azovstal de Mariúpol, donde están atrincherados los últimos combatientes ucranianos de la ciudad, acusó a las fuerzas rusas de disparar contra uno de los vehículos que participan en la evacuación de civiles y de matar a un soldado.

Sin embargo, el gobierno de Ucrania anunció más tarde que 50 civiles fueron evacuados de la siderúrgica, en una operación que avanza lentamente.

Por otro lado, el Consejo de Seguridad de la ONU acordó su primera declaración oficial sobre Ucrania desde el inicio de la invasión rusa, un texto en el que los 15 países integrantes respaldan las labores de mediación del jefe de Naciones Unidas, António Guterres.

El breve documento, fruto de una iniciativa de México y Noruega, fue aprobado por unanimidad (es decir, con el apoyo de Rusia) en una rápida reunión convocada a tal efecto.

En él, los 15 países del Consejo de Seguridad expresan su «profunda preocupación» por la situación en Ucrania y recuerdan que todos los países de la ONU tienen «la obligación de resolver sus disputas internacionales por medios pacíficos».

Agencias