Ecuador. 10 de enero del 2024.-En un hecho sin precedentes, un grupo de encapuchados asaltó el martes un canal de televisión en Ecuador mientras transmitía en vivo el noticiero de media tarde, sumergiendo al país en una espiral de violencia que ha venido aumentando en los últimos tres años.

Dicho incidente, que fue transmitido a miles de espectadores, evidenció la audacia y la peligrosa capacidad operativa de los criminales, marcando un nuevo nivel de violencia que ha permeado a la sociedad ecuatoriana, de acuerdo con un análisis hecho por la agencia de noticias AP.

La jornada previa al ataque ya había sido caracterizada por una serie de 30 actos violentos en distintos puntos del país, incluyendo secuestros de policías, motines carcelarios, explosiones de vehículos y la presunta fuga de cabecillas de grupos criminales.

Sin embargo, el asalto en vivo a TC Televisión destacó por la violencia extrema, con los asaltantes portando armas de fuego largas y cortas, una ametralladora y explosivos de tipo industrial y militar.

La respuesta de las autoridades no se hizo esperar, logrando neutralizar la situación con un saldo de 13 detenidos. Sin embargo, un balance preliminar de los acontecimientos violentos de este martes indica al menos 8 personas fallecidas y dos heridas en distintos puntos del país.

Ecuador declara estado de excepción
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, había declarado un estado de excepción y toque de queda nocturno un día antes, en respuesta a la presunta fuga de Adolfo Macías, alias “Fito”, líder de una banda criminal vinculada al cartel mexicano de Sinaloa.

La situación llevó al mandatario a declarar a Ecuador en “conflicto armado interno“, identificando a los grupos del crimen organizado como “terroristas y actores estatales no beligerantes“.

Violencia comenzó hace años en las cárceles y se propagó a las calles
La violencia en Ecuador ha ido en aumento desde febrero de 2021, cuando una masacre en la Penitenciaría del Litoral dejó 79 reclusos muertos. Disputas entre bandas rivales en las cárceles, originadas por la muerte de un capo del narcotráfico en 2020, se han extendido a las calles, generando un aumento significativo en secuestros, asesinatos, robos y extorsiones.

A pesar de la implementación del plan de seguridad “Fénix” por parte del presidente Noboa, la violencia persiste, culminando en 2023 como el año más violento de la historia del país con más de 7 mil 600 asesinatos.

El gobierno ha recurrido a medidas extremas, como el estado de excepción y toque de queda, pero la capacidad del crimen organizado para perpetrar un ataque en un medio de comunicación evidencia la complejidad y la gravedad de la situación.

Expertos, como el exministro de Defensa Luis Hernández, respaldan la declaración de “conflicto armado interno“, argumentando que el crimen organizado busca aprovechar la presunta debilidad del Estado para generar miedo y caos.

La sociedad ecuatoriana se encuentra en un momento crucial, donde la resistencia ante el crimen organizado y la búsqueda de soluciones efectivas se vuelven imperativas para restaurar la seguridad y la paz en el país.

Hasta el momento el saldo es de 10 personas sin vida y 70 delincuentes detenidos.