Xalapa, Ver.- Roberto González Gómez, biólogo español, ganó el Premio “Arte, Ciencia, Luz” 2022, en el nivel Doctorado, otorgado por la Universidad Veracruzana (UV) al mejor trabajo recepcional en el Área Académica de Ciencias Biológicas y Agropecuarias.

En entrevista, González Gómez agradeció profundamente las oportunidades recibidas en México, particularmente en la UV, institución que le otorgó todas las facilidades para trabajar en el Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías, en Boca del Río.

“Allí concluí mi tesis del Doctorado en Ecología y Pesquerías sobre el pulpo común del Sistema Arrecifal Veracruzano, que era considerado parte de la familia de Octopus vulgaris, la que registra la mayor explotación en todo el mundo.”

El investigador indicó que el cefalópodo de los arrecifes jarochos guarda muchas similitudes morfológicas con la familia de los vulgaris, pero estudios han comprobado que presenta diferencias como el número de ventosas del tercer brazo derecho –que en otras especies es importante para efectos de reproducción–, así como la forma de la rádula bucal.

“Una serie de características nos permitieron ubicarle como Octopus insularis, descrita inicialmente en Brasil y con una taxonomía que no había sido adecuadamente definida.”

Un segundo estudio sobre la biología poblacional, con énfasis en las diferencias entre especies y sus características biológicas, permitió identificar las temporadas de reproducción y hacer ajustes en las vedas para el aprovechamiento sustentable; “detallamos su talla de madurez, cuyo conocimiento nos redundará en un mejor control sobre su capacidad de reproducción en cautiverio”.

Dijo que los estudios desarrollados merecen una extensión a gran escala, porque con un equipo de colaboradores descubrió que en su etapa larvaria, el pulpo se confunde y viaja con el plancton marino, y así es capaz de trasladarse cientos de kilómetros. “El manejo sustentable de las especies debe considerar este detalle, porque los pulpos que habitan en una determinada área es posible que hayan llegado de muy lejos.”

Ante la pregunta acerca de la trascendencia de sus estudios en Boca del Río y la derivación de los mismos, el biólogo marino comentó que tuvo a la mano la oportunidad de publicar sus trabajos en medios especializados, gracias a ello le fue posible conseguir la invitación para trabajar en el Instituto Español de Oceanografía.

“Guardo muy buen recuerdo de todas mis experiencias en Boca del Río y no descarto la posibilidad de otra visita donde he sido tratado magníficamente, además de que me abrió la ocasión de ligarme directamente con otras investigaciones internacionales.”

Por último, dijo que fueron cuatro años de duro trabajo al lado de sus asesores y directores de tesis, así como con muchas otras personas que colaboraron en diversos aspectos de su investigación. “Estoy consciente de lo que supone respaldar la ciencia, y en Veracruz eso es evidente. En España estamos muy limitados por la inexistencia de este tipo de fondos, de modo que lo que ocurre en México es muy loable, porque el respaldo es tanto para nacionales como para extranjeros como yo”.

Con información de Universo