Rusia. 27 de octubre del 2022.- Ayer miércoles Rusia efectuó maniobras de sus fuerzas nucleares estratégicas Grom (Trueno,) en un nuevo desafío a Occidente y un mensaje de que el Kremlin está dispuesto a llegar a las últimas consecuencias en la guerra contra Ucrania.

Durante los ejercicios, presididos y supervisados por videoconferencia por el presidente ruso, Vladimir Putin, se realizó un simulacro de “lanzamiento nuclear masivo por parte de las fuerzas estratégicas ofensivas en respuesta a un ataque nuclear enemigo”.

Las fuerzas rusas lanzaron misiles balísticos y de crucero desde el submarino atómico Tula, dos bombarderos pesados Tu-95MC y sistemas de misiles intercontinentales móviles de emplazamiento terrestre Yars, que fueron disparados desde el cosmódromo de Plesetsk.

También se lanzaron misiles balísticos Sinevá desde el mar de Barents, en el norte de la parte europea de Rusia, hasta el polígono de Kurá, en la península de Kamchatka, en el océano Pacífico.

El ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, informó a Putin que la intención de los ejercicios era simular un “ataque nuclear masivo” en represalia por un ataque nuclear a Rusia.

Los simulacros rusos se produjeron cuando la OTAN realiza sus propios ejercicios nucleares anuales, denominados Steadfast Noon, en el noroeste de Europa, que durarán hasta el 30 de octubre. Involucran alrededor de 60 aviones, incluidos bombarderos B-52 de largo alcance de EE.UU.

Rusia acusa a Ucrania de posible ataque con ‘bomba sucia’
Washington ya había informado que Rusia notificó con antelación de sus maniobras anuales.

Rusia insiste en que Ucrania planea un ataque con una “bomba sucia” y que pretende culpar de ello a Rusia.

Ucrania niega cualquier intención de recurrir a ese tipo de armas, formadas con explosivos convencionales y materiales radiactivos que se esparcen después de la detonación.

Kiev y sus aliados occidentales temen que Rusia busque un pretexto para una escalada del conflicto o para usar armas nucleares, como ya ha amenazado en varias ocasiones.

Las fuerzas estratégicas rusas, en su amplia definición, están concebidas para responder a todo tipo de amenazas, incluida la nuclear. Están equipadas con misiles de alcance intercontinental portados por bombarderos de largo alcance, submarinos atómicos, buques de superficie y la aviación naval.

Con información de El Universal