Tokio. 28 de julio del 2021.- Simone Biles, de 24 años, es la mejor gimnasta de la historia, pero ha decidido retirarse de la competición olímpica en pleno desarrollo de los Juegos de Tokio. ¿El motivo? La ansiedad. Este martes, en la final de la prueba por equipos, cometía un inesperado error en el primero de los ejercicios. Ni siquiera su semblante serio hacía presagiar la decisión que estaba a punto de tomar. Ese mismo día anunciaba que abandonaba la final por equipos. “Tengo que centrarme en mi salud mental”, explicaba.

“Hoy he estado sometida a mucho estrés”, continuaba. “Ha sido una semana larga, un ciclo olímpico largo. Deberíamos estar ahí fuera disfrutando y no es el caso”. Aunque ya dejó en el aire su participación en el concurso individual, ha sido este miércoles cuando la gimnasta ha confirmado que también se retira de esa competición.

Así, la cuatro veces campeona olímpica vuelve a acaparar portadas en estos Juegos, pero por un motivo muy diferente a los anteriores, en los que asombró al mundo con ejercicios imposibles realizados a la perfección y con la apariencia de una facilidad pasmosa. Esta vez Biles ponía la atención en un problema aún tabú en la sociedad: el de la salud mental.

No ha tenido mucho tiempo para decidir desde el martes, tan solo un día, pero ya no hay marcha atrás. Ha sido su equipo quien lo ha anunciado a través de un comunicado, en el que han informado que la gimnasta se ha sometido “a una evaluación médica adicional” antes de optar por no competir: “Apoyamos su decisión y aplaudimos su valentía a la hora de priorizar el bienestar. Su coraje muestra, una vez más, por qué es un modelo para tantas personas”.