La Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene un ambicioso plan llamado “Solidaridad” para poder encontrar una cura a la COVID-19 en el cual 10 países participarán de forma simultánea.

La propia organización internacional definió esta iniciativa como como “un agresivo plan para salvar vidas” mediante el cual 10 países investigarán de manera simultánea la efectividad de cuatro medicamentos para curar la COVID-19 generada por el nuevo coronavirus Sars Cov 2.

Hasta el momento el coronavirus ha infectado 396 mil personas y causado la muerte a más de 17 mil en más de 170, ante la falta de un tratamiento o vacuna, los médicos no pueden más que trabajar para aliviar los síntomas de la enfermedad.

Así en lugar de trabajar en el desarrollo de nuevos fármacos, un proceso que puede durar años, se tratará a los participantes de la investigación y verán si alguno de los fármacos utilizado para combatir otras enfermedades pueden ayudar a neutralizar el coronavirus.

La OMS establece que el “ensayo de Solidaridad evaluará cuatro medicamentos o combinaciones diferentes: Remdesivir en combinación Lopinavir, combinado con Ritonavir; además del Interferón beta y Cloroquina para comparar su efectividad contra el nuevo coronavirus”.

Este problema global requiere soluciones globales urgentes” OMS

El objetivo es recopilar la mayor cantidad de datos en el menor tiempo posible, así que “Solidaridad” representa un esfuerzo sin precedentes, el estudio podría incluir a miles de pacientes y fue diseñado para ser lo más simple posible para que incluso los hospitales saturados con pacientes con COVID-19 puedan participar.

Hasta ahora los países que se han unido al plan “Solidaridad” son:

Argentina
Bahréin
Canadá
Francia
Irán
Noruega
Sudáfrica
España
Suiza
Tailandia.

Los medicamentos que retrasen o maten el nuevo coronavirus, podrían salvar la vida de pacientes enfermos de gravedad, pero también podrían administrarse de manera profiláctica para proteger a los trabajadores de la salud y otras personas con alto riesgo de infección.

Los tratamientos también pueden reducir el tiempo que los pacientes pasan en unidades de cuidados intensivos, liberando camas.