Puebla. 24 de febrero del 2020.-Los cuatro cuerpos que fueron abandonados en la junta auxiliar de Santa Ana Xalmimilulco, en Huejotzingo, la mañana de este lunes, pertenecen a tres estudiantes de medicina de la BUAP y a un conductor de Uber.

La mujer y un hombre, de origen colombiano, fueron identificados como José Antonio ‘N’, de 22 años, y Ximena, de 25 años.

Mientras que el tercer estudiante fue identificado como Francisco Javier ‘N’, de 22 años de edad, originario de Xalapa, y José Manuel, de 28 años de edad, conductor de Uber.

El hallazgo se dio en la zona conocida como Los Tanques, en la junta auxiliar de Santa Ana Xalmimilulco. De acuerdo con los primeros reportes, los cuerpos presentaban impactos de arma de fuego.

La joven que murió, identificada como Ximena “Q”, de 25 años es de origen colombiano y estudiaba en la Facultad de Medicina de la UPAEP, el otro estudiante asesinado es José “A” que también era colombiano y era compañero de la joven en la misma facultad y tenía 22 años de edad la otra victima estudiaba en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

La cuarta víctima fue identificada como un chófer de Uber que había trasladado a los jóvenes universitarios a las fiestas de Huejotzingo. Fue durante la mañana de hoy cuando ciudadanos reportaron a los servicios de emergencia la aparición de cuatro cuerpos en la localidad de Santa Ana Xalmimilulco. Se trató de tres hombres y una mujer.

La UPAEP lamentó que entre las víctimas se encontrarán sus estudiantes de intercambio: Ximena Quijano Hernández y José Antonio Parada Cerpa, médicos internos de pregrado.

“La UPAEP manifiesta de forma contundente su indignación y preocupación por la escalada de inseguridad y violencia que vive nuestro estado y nuestro país, que condena a las familias a vivir en una constante zozobra e incertidumbre”, acusó.

En un comunicado de prensa, denunció que sus estudiantes fueron “vilmente asesinados” –junto con otros jóvenes- durante el fin de semana en el municipio de Huejotzingo. Desde agosto pasado, las dos víctimas prestaban servicio en el Hospital General de Cholula.

“Como comunidad universitaria ofrecemos nuestra solidaridad a las familias Quijano Hernández y Parada Cerpa, a sus compañeros y amigos, a quienes les aseguramos, desde ya, toda la cercanía, tanto física como espiritual. Nuestra institución ha dispuesto la activación inmediata de las redes de apoyo y acompañamiento para los estudiantes que lo requieran”, dijo.

La institución privada, una de las más importantes de Puebla, condenó con firmeza lo que llamó acto de atroz cobardía y un ejemplo más de la violencia irracional, inseguridad e impunidad que, desgraciadamente, crece día con día. “Exigimos a las autoridades la aplicación de la ley en forma pronta y expedita, para garantizar que no exista impunidad y que recuperemos la confianza”.

En tanto, la BUAP calificó como indignante el crimen de su estudiante de la Facultad de Medicina, Francisco Javier T. M. “Francisco Javier fue una de las víctimas de la inseguridad que prevalece en el estado”, denunció la casa de estudios en un comunicado oficial.

La Universidad pública exigió a las autoridades competentes el esclarecimiento de los hechos y todo el peso de la ley a quienes resulten responsables.