Agua Dulce, Ver., 22 de enero.- El cuerpo del niño de 13 años que fue asesinado en Agua Dulce fue entregado a la familia apenas por la noche del viernes, según los vecinos, sin embalsamar, además de que le cobraron a la familia mil 500 pesos para realizar la necropsia de rigor y originalmente les estaban pidiendo 2500 pesos.

El Sindicato Petrolero de la Sección 22 donó la caja, pero la humilde familia debió cubrir el costo de los servicios funerarios y la necrocirugía, aunque al final ni siquiera les entregaron algún documento y eso impedía que pudiera ser enterrado.

La velación ocurrió en su casa de la colonia Díaz Ordaz, un cuarto hecho pies a cabeza de láminas roídas por el óxido, con ladrillos y palos en el techo para evitar que éstas vuelen y apenas reforzado en algunas zonas con un recubrimiento de lonas usadas en campañas políticas.

El dolor al que se enfrentó esta familia apenas empezó con el hallazgo del cuerpo y se prolongó durante el fin de semana al enfrentarse con los trámites burocráticos de la Fiscalía General del Estado (FGE), una que para municipios como Agua Dulce debe auxiliarse de funerarias particulares para el levantamiento de los cuerpos, pues no poseen una morgue oficial.

Don Juan, de oficio pepenador, apenas obtiene un ingreso que raya la línea mínima de bienestar, es decir, que está sumergido en la pobreza. Su hijo solía ayudarle limpiando terrenos, pero también vendiendo coco y malanga o palancas para tensar lazos de ropa.