*Tenía 65 años, vivía a orillas de la carretera en Almagres; sólo los vecinos le regalaban alimentos, las autoridades nada hicieron por él. En el 2015, el reportero Fabián Antonio Santiago Hernández expuso el caso, nadie prestó atención

Sayula de Alemán, Ver., 28 de agosto.- En el Día del Abuelo, murió en el abandono, a orillas de la carretera en la comunidad Aguilera, perteneciente a Sayula de Alemán, tenía unos 65 años aproximadamente. Vivía en la mendicidad, convirtiéndose en un invisible para las autoridades de todos niveles.
Decía llamarse Manuel Mendoza, a quien Fabián Antonio Santiago Hernández entrevistó en el mes de Octubre de 2015, aquí lo que escribió al respecto:

AGUILERA, MPIO. SAYULA DE ALEMÁN, VER.- Dice llamarse Manuel Mendoza, viste una camisa de mangas largas, una chamarra azul, desnudo de la cintura para abajo, anda descalzo, vive a orillas de la carretera en un “refugio” construido con desechos.
Él es uno de los ciudadanos “invisibles” para todos los niveles de gobierno y la sociedad misma. Dice que es de los “Tehuacanes”, “aquí cerquita, en el país”. Su cuerpo desprende un olor nauseabundo, vive en la mendicidad, come de la caridad, pide limosna o lo que encuentre tirado, o lo que la gente le regala.
¿Tiene familia?
Si tengo -responde- ¿Ellos saben de su situación? Si saben, somos de los Tehuacanes, de aquí cerquita, en el país –responde-
Es evidente que no está bien de salud, camina a orillas de la carretera, regresa y se queda en su “casa” donde duerme sentado.
Hasta el momento nadie le apoya, el gobierno Municipal de Sayula de Alemán, que mal preside Graciel Vázquez, no tiene ni la más mínima intención de apoyarle, el DIF solo sirve de escaparate para Cirilo Vázquez Ortiz, pues no resuelven nada, no apoyan en nada.
“Manuel” es un vivo ejemplo del valemadrismo de la administración municipal, pues sea o no de Sayula esta persona, debería de recibir apoyo. Debería ser canalizado a alguna institución pública, pero es “invisible” para el gobierno, para su familia y para la sociedad misma.
Alguna institución o el Ayuntamiento ¿le han apoyado? No, aquí no vienen esos –responde-
Mira al infinito, se rasca la cabeza, continúa su camino a orillas de la carretera, así como va, revisa entre el monte, como buscando algo.
Mientras las autoridades municipales, estatales y federales, siguen su rumbo viendo lo que quieren ver y haciendo lo que quieren hacer.
Los invisibles ahí siguen sin ser visto por nadie, menos por la familia que gobierna en Sayula, donde solo importan ellos”.

Murió en el abandono
La salud de Manuel se fue deteriorando, vivía a la intemperie, en una “casa” hecha de desechos, sin atención médica, sin nadie que lo viera, solo los vecinos que le regalaban algo de alimento. Murió en la miseria.
En el marco del Día del Abuelo, Manuel murió de un infarto, según el reporte de las autoridades. Quedó recostado en asiento en el “refugio” donde “vivía”.

Autoridades Ministeriales se trasladaron hasta el lugar donde falleció, para el levantamiento del cadáver, para ser trasladado al SEMEFO donde permanece sin identificar legalmente.

Texto y fotos: Fabián Antonio Santiago Hernández

(Las fotografías son de octubre del 2015, cuando se dio a conocer el caso)