HABLANDO CON NUESTRO JARDÍN ETNOBIOLÓGICO: LA COMUNICACIÓN INTERPRETATIVA.

Orlik Gómez García. Jardín Botánico Francisco Javier Clavijero. Instituto de Ecología, A.C.

Oriana Gómez Luna. Facultad de Biología, Universidad Veracruzana. Xalapa, Veracruz.

 

 

Cuando visitamos un museo, un sitio arqueológico o el centro histórico de alguna ciudad colonial, casi siempre buscamos contar con cierta cantidad de información que nos permita entender qué es lo que estamos viendo, por qué tienen el aspecto que tienen los objetos, qué uso tenían, qué motivó al artista a pintar o esculpir tal o cual obra.

De la misma manera, cuando visitamos las coloridas exhibiciones o los deliciosos espacios abiertos de un jardín botánico, frecuentemente esperamos que haya información que nos permita ver más allá, que le dé un sentido a nuestra visita y, sobre todo, que nos invite a aprender y a entender un poco más el plantástico mundo vegetal. Deseamos hablar con nuestro jardín (Foto 1).

 

Foto 1. Una buena señalética da sentido a los visitantes. Orlik Gómez García

Una parte fundamental de la exhibición etnobiológica en el Jardín Botánico Clavijero (a la cual llamamos Jardín Etnobiológico) es la manera en la que buscamos poner al alcance de la mayor cantidad posible de visitantes información amena y motivante, que les permita apreciar la diversidad de plantas y la manera en que las comunidades humanas han construido y nutrido conocimientos sobre ella y que, desde luego, no se limitan únicamente a lo que se come o lo que cura, sino que abarcan ámbitos tan diferentes como nuestro vestido, lo que adorna y lo que es para el disfrute de los sentidos y las emociones (Foto 2).

Foto 2. Aspecto del jardín etnobiológico. Orlik Gómez García.

 

La herramienta ideal para lograrlo es la interpretación ambiental. Esta es una manera de comunicar orientada a revelar significados y relaciones mediante el uso de objetos originales o a través de experiencias de primera mano. Mediante la interpretación no brindamos información literal, pletórica de datos crudos y difíciles de asimilar. Lo que buscamos es transmitir ideas y relaciones a partir de un acercamiento directo entre los visitantes y los recursos que están visitando. Las técnicas varían, pero todas ayudan a las personas a entender y apreciar lo que observan durante su visita. En gran resumen, la meta de la interpretación es comunicar un mensaje provocando la curiosidad, relacionando ese mensaje con la vida cotidiana y revelar los hechos, traduciendo el lenguaje técnico y complejo a voces, formas, términos e ideas, términos e ideas fácilmente entendibles (Foto 3).

 

Foto 3. La interpretación permite experiencias de primera mano. Oriana Gómez Luna.

Hablando con nuestro jardín etnobiológico.

La comunicación interpretativa ayuda a que nuestro jardín etnobiológico hable con quienes lo visitan. Lo estamos construyendo para que ofrezca un ambiente que se disfrute y que sea óptimo para el aprendizaje y el ocio creativo. Buscamos establecer una comunicación interpretativa amena, pertinente, organizada, que sea tan efectiva que los visitantes sientan curiosidad por las plantas útiles y algunos de los muchos significados culturales de los ejemplares que alberga nuestra colección más reciente. Estamos convencidos de que es la mejor manera de acercarnos al conocimiento, y en último de los casos, a las manifestaciones culturales que se ha creado en comunión con la diversidad de plantas del centro de Veracruz.

 

Foto 4. La buena interpretación favorece el ocio creativo. Orlik Gómez García.

Referencias

Vergara Torres, J., A. de Haz Cruz y M. Constante Vergara. “Comunicación interpretativa ambiental, cultural y ecológica”. En: Revista Ciencias Pedagógicas e Innovación 5 (1) 2017, 10-17. Universidad Estatal Península de Santa Elena, Ecuador.

Gómez Luna, O. 2022. “Dicen que sirve pa’ eso. Etnobotánica desde la antropología”. En: Díaz-Toribio, M.H. y E. M. Piedra-Malagón (eds.). 2022. Una perspectiva etnobiológica de la biodiversidad y conocimientos tradicionales del centro de Veracruz. INECOL, Xalapa, Veracruz, México. p. 15-18.

Figura slider: Orlik Gómez García