Estados Unidos. 08 de agosto del 2025.-El gobierno de Estados Unidos anunció ayer jueves una recompensa sin precedentes de $50 millones por información que conduzca al arresto del gobernante venezolano Nicolás Maduro, a quien acusa de liderar una de las redes de narcotráfico más peligrosas del mundo. La recompensa, que duplica la oferta anterior, fue anunciada en un video publicado en redes sociales por la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, quien afirmó que el régimen de Maduro se ha convertido en una amenaza directa para la seguridad nacional estadounidense.

 

 

En el anuncio, Bondi también acusó a Maduro de utilizar organizaciones criminales y terroristas extranjeras —incluyendo la banda Tren de Aragua (TDA), el Cártel de Sinaloa en México y el Cártel de los Soles en Venezuela— para inundar a Estados Unidos con cocaína. “Es uno de los mayores narcotraficantes del mundo y una amenaza para nuestra seguridad nacional.

Por eso hemos duplicado su recompensa a 50 millones de dólares”, dijo Bondi en el video. “Maduro utiliza organizaciones terroristas extranjeras como TDA, Sinaloa y el Cártel de los Soles para llevar drogas mortales y violencia a nuestro país.”

En el video, Bondi también anunció adicionalmente la incautación de más de 700 millones de dólares en activos vinculados a Maduro, incluidos dos aviones privados, nueve vehículos y varias propiedades. A pesar de estas acciones judiciales, advirtió que el “reinado de terror de Maduro continúa”. Aunque Maduro no figuraba entre los primeros funcionarios venezolanos vinculados al narcotráfico durante la presidencia de Hugo Chávez, una acusación federal presentada en Nueva York muestra su ascenso dentro del Cártel de los Soles, una organización de tráfico de drogas incrustada en las filas del ejército venezolano. Según documentos judiciales, Maduro ganó influencia creciente dentro del cartel tras la muerte de Chávez en 2013, y finalmente se convirtió en uno de sus principales líderes.

La acusación señala que Maduro “ayudó a administrar y, finalmente, liderar el Cártel de los Soles”, a medida que la operación de narcotráfico se entrelazaba con el Estado venezolano. Mientras que otros altos dirigentes del régimen, como Diosdado Cabello y Tareck El Aissami, eran vistos comúnmente como los rostros visibles del cartel, nuevas pruebas sugieren que el papel de Maduro fue mucho más significativo de lo que se creía. La acusación sostiene que el aparato de narcotráfico de Venezuela no tenía solo fines de enriquecimiento personal.

El cartel, afirma, buscaba “inundar Estados Unidos con cocaína y causar los efectos nocivos y adictivos de la droga en los consumidores de este país”. Las autoridades estadounidenses estimaban a comienzos de esta década que más de 250 toneladas de cocaína transitan por Venezuela cada año, pero informes de inteligencia recientes sugieren que esa cifra podría haberse duplicado en los últimos años como una forma de compensar la pérdida de ingresos causada por las sanciones de Estados Unidos a la industria petrolera del país.