Estados Unidos. 28 de febrero del 2026.-
A través de un mensaje grabado y difundido este sábado 28 de febrero de 2026, el presidente Donald Trump anunció el comienzo de operaciones militares de gran escala contra la República Islámica de Irán. Bajo la premisa de eliminar una “amenaza existencial” para Occidente y sus aliados, el mandatario estadounidense aseguró que las fuerzas aliadas han comenzado a “aniquilar” la infraestructura de misiles y la armada iraní, en una campaña bautizada por el Pentágono como “Furia Épica”.
Durante su alocución, Trump realizó un recuento de los agravios históricos del régimen iraní contra Estados Unidos, citando desde la crisis de los rehenes en 1979 hasta los recientes ataques de milicias financiadas por Teherán en la región. El presidente fue enfático al declarar que su administración no tolerará más el patrocinio del terrorismo global: “Se acabó el tiempo de las advertencias. No permitiremos que este régimen radical posea jamás un arma nuclear”, sentenció mientras confirmaba bombardeos en puntos estratégicos de defensa.
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Puntos determinantes de la proclama presidencial:
Uso de fuerza abrumadora: El objetivo es la destrucción total de la industria bélica de largo alcance que podría amenazar suelo estadounidense y europeo.
Ultimátum a la Guardia Revolucionaria: Trump ofreció inmunidad absoluta a los militares y policías iraníes que abandonen sus puestos y depongan las armas, advirtiendo de una “muerte segura” para quienes decidan resistir.
Mensaje al pueblo iraní: El mandatario pidió a los ciudadanos permanecer a cubierto durante los bombardeos y los exhortó a “tomar el control de su gobierno” una vez finalizada la operación militar, calificando este momento como una oportunidad única en generaciones.
Finalmente, el mandatario reconoció que esta misión conlleva riesgos significativos para las tropas estadounidenses, admitiendo la posibilidad de bajas en combate, pero defendió la intervención como una “misión noble” por el futuro de la seguridad mundial. “Estados Unidos los respalda con una fuerza devastadora”, concluyó Trump, pidiendo la protección divina para los uniformados que actualmente ejecutan la ofensiva en el corazón de Oriente Medio