Xalapa, Ver.- En un ambiente de memoria, reconocimiento y gratitud, la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Veracruzana (UV) inauguró los festejos por su 50 aniversario con un conversatorio que reunió a profesores jubilados, autoridades, docentes en activo y estudiantes en su auditorio.
La directora de la entidad académica, Laura Landa Ruiz, dio la bienvenida y destacó la relevancia de este encuentro intergeneracional: “Con enorme orgullo les doy la más cordial bienvenida a este conversatorio. Ustedes son cimientos sobre los que se ha construido esta facultad; con su vocación, disciplina y compromiso formaron generaciones de ingenieros civiles que han contribuido al desarrollo de Veracruz y de nuestro país”.
Asimismo, señaló que celebrar medio siglo “no sólo es mirar al pasado con orgullo, es reconocer una historia de esfuerzo colectivo, de retos superados y de logros compartidos”.
El director general del Área Académica Técnica, Ce Tochtli Méndez, acudió para saludar a quienes fueron sus maestros y colegas. “Este es el recibimiento que ustedes se merecen como jubilados”, afirmó, al reconocer la huella que dejaron en su formación profesional y personal. En su mensaje también invitó a las nuevas generaciones a valorar la historia viva de su facultad.
Por su parte, el secretario académico, José Alberto Reyes Jiménez, destacó la emoción de reencontrarse con quienes fueron sus profesores: “Es muy importante lo que ellos nos dieron a nosotros en su momento y estamos tratando de replicarlo con las nuevas generaciones”.
Reiteró que este primer evento conmemorativo tenía un significado especial al reconocer a quienes sentaron las bases académicas de la institución.
La parte central del evento fue el conversatorio, donde los académicos jubilados compartieron pasajes de su trayectoria profesional.
Antonio Pulido Chiunti recordó su inclinación por las matemáticas y las asignaturas que impartió, como Álgebra Lineal y Cálculo Diferencial e Integral. Guillermo Ceballos Morales relató algunos momentos de sus 31 años de servicio, iniciando en el área de construcción y posteriormente en presupuestación y experiencias aplicadas a la ingeniería.
René Álvarez Lima evocó cómo, de manera inesperada, se integró a la planta docente en 1989 y permaneció durante más de tres décadas impartiendo materias como Mecánica de Suelos, Vías Terrestres y Laboratorio de Materiales.
Arturo Ortiz Cedano, con 38 años de labor académica, agradeció a quienes impulsaron su vocación docente y profesional; destacó la importancia del acompañamiento entre colegas y recordó su inicio como estudiante del cuarto semestre que, tras concursar por una ayudantía, comenzó a impartir clases en 1973 en el entonces Propedéutico, acumulando más de cinco décadas de servicio.
En el conversatorio, también participaron Javier Méndez González y David Gómez López, de formación topógrafos, egresados de la UNAM y con 38 años de amistad, quienes, de igual forma, impartieron diversas materias al incorporarse a la facultad.
En su testimonio, Oscar de Jesús Lenz Hernández recalcó al estudiantado reunido en el auditorio, enfocarse en realizar el mejor proyecto posible con sus vidas, invirtiendo en el presente, ya que se convertirá en su futuro; también recordó que llegó a la docencia por un error ajeno: la crisis financiera de 1994, que le obligó a cerrar su pequeña empresa y buscar trabajo.
“Entré por necesidad, pero me encantó la docencia y les digo: la ingeniería, descúbranla, es fascinante”, agregó.
Héctor Jiménez Salas compartió cómo prefirió dedicarse a trabajar en su profesión durante tres años y medio antes de decidirse a impartir clases, “tenía hambre de saber y conocer”, reconoció.
El profesor fue responsable del Laboratorio de Materiales desde 1984 hasta el 2018; comenzó su trayectoria docente realizando pruebas de laboratorio en ese mismo año, luego de haber brindado servicios de control de calidad.
En sus intervenciones los académicos coincidieron en la satisfacción de haber contribuido a la formación integral de generaciones de ingenieras e ingenieros civiles, así como en la importancia de la disciplina, la ética profesional y el compromiso social.
A las y los estudiantes presentes les aconsejaron aprovechar cada oportunidad de aprendizaje, fortalecer su preparación técnica y mantener la responsabilidad que implica ejercer una profesión clave para el desarrollo de la infraestructura y la seguridad de la sociedad.