España. 17 de junio del 2026.-Christina Koch, la primera mujer en viajar a la Luna, ha sido reconocida con el premio Princesa de Asturias de la Concordia 2026. Así lo ha anunciado este miércoles el jurado del galardón, que reconoce a la astronauta estadounidense por su carrera científica y en la exploración espacial. Koch, una de las cuatro tripulantes de la misión espacial Artemis 2, lanzada en abril pasado, tiene el mayor récord femenino de permanencia continua en el espacio. “Su esfuerzo de superación personal ha contribuido a ascender las fronteras de la humanidad”, ha subrayado el jurado.

Artemis 2 supuso el regreso de la humanidad a la Luna desde 1972 y, al mismo tiempo, envió un mensaje de esperanza en tiempos convulsos. El 6 de abril de 2026, la misión cruzó la cara oculta de la Luna, un hito que nunca se había logrado. Durante 41 minutos, el silencio de la radio fue absoluto. Después sonó la voz de Christina Koch: “Houston, es maravilloso volver a escuchar a la Tierra”. No era el comunicado técnico que cabría esperar. Era algo más valioso.

Koch, junto a sus compañeros Reid Wiseman, Victor Glover y Jeremy Hansen, fue testigo de algo que el resto de la humanidad jamás había presenciado. Y en el camino de regreso, tras llegar más lejos que nadie, uno de los mensajes de la expedición fue que, vista desde 400.000 kilómetros, la Tierra es un lugar único y pequeño, y que quienes lo habitamos somos también una tripulación. Sin fronteras, sin barreras, iguales.

“Lo que me impactó no fue solo la belleza de la Tierra, sino la cantidad de oscuridad a su alrededor, y eso la hacía aún más especial”, contó Koch en una publicación de la NASA. “Enfatizó lo iguales que somos, cómo la misma cosa mantiene viva a cada persona en el planeta. Evolucionamos en el mismo planeta y tenemos cosas compartidas sobre cómo amamos y vivimos que son simplemente universales”, agregó la astronauta.

El presidente del jurado de los Princesa de Asturias ha destacado que la contribución de Koch está sustentada en “un amplio trabajo colectivo cuya ejemplaridad se proyecta a todos a través del mensaje de la misión espacial Artemis 2: Tierra, sois un equipo”.

Koch fue la cara más visible de una misión en la que también participaron el primer astronauta negro (Glover) y el primer canadiense (Hansen), lo que simbolizó un cambio en la exploración espacial hacia misiones más inclusivas y representativas en el futuro. La expedición, en la que la cooperación internacional fue crucial, fue lanzada hace dos meses, en plena escalada bélica en Oriente Próximo y en un mundo sumido en la incertidumbre, las divisiones políticas y los arrebatos de Donald Trump. En ese contexto, la astronauta de 47 años describió entonces a la Luna como “un testigo silencioso de la historia humana”, un símbolo compartido por todas las culturas y generaciones.

Ingeniera eléctrica de formación, con un doctorado honoris causa por la Universidad de Carolina del Norte, empezó su carrera en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard, donde trabajó en el desarrollo de instrumentos para misiones científicas de alto nivel. Más tarde continuó su labor en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, contribuyendo a proyectos como Juno y las sondas Van Allen, consolidándose como una especialista en instrumentación para la ciencia espacial.

Antes de convertirse en astronauta, acumuló años de experiencia en misiones científicas en algunos de los lugares más inhóspitos del planeta, como Groenlandia, Alaska y la Antártida, donde llegó a pasar un invierno polar completo. En 2013, inició su carrera en la NASA y desde entonces su carrera no dejó de crecer. Entre 2019 y 2020 estuvo 328 días consecutivos en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) y estableció el récord mundial de estancia continua de una mujer en órbita. Durante esta estancia también protagonizó junto a Jessica Meir la primera caminata espacial femenina, una operación de siete horas para reemplazar una unidad de energía averiada.

La astronauta estadounidense no es la primera mujer en el espacio, aunque sí es la primera en llegar tan lejos. Sigue las huellas de Valentina Tereshkova, la primera en completar un viaje espacial en 1963, Svetlana Savitskaya, Sally Ride, Peggy Whitson, Liu Yang y una larga lista que impulsaron la carrera de las mujeres en el espacio y en la ciencia para que las nuevas generaciones lleguen más lejos. Habrá que esperar, sin embargo, para ver a una mujer pisar la Luna por primera vez. El próximo capítulo del programa Artemis, que contempla volver a tocar el suelo lunar y que fue anunciado como la primera llegada de una mujer a la Luna, al final estará integrado por cuatro hombres, según se anunció la semana pasada.

La entrega del premio, dotado con 50.000 euros y una escultura de Joan Miró, se celebrará el próximo octubre en una ceremonia presidida por los reyes de España, la princesa de Asturias y la infanta Sofía.