Un incendio forestal de gran magnitud mantiene en alerta al sur de Francia, donde más de 700 bomberos trabajan para contener las llamas cerca de la ciudad de Perpiñán.

 

El fuego ha obligado a evacuar a unas 10,000 personas, ha consumido más de 4,600 hectáreas y también afectó el desarrollo del Tour de Francia.

El país enfrenta una intensa ola de calor desde finales de junio, con temperaturas que han alcanzado hasta los 40 °C, en distintas regiones.