GUAYMAS, SON. – Tras más de 45 años de servicio ininterrumpido protegiendo las costas mexicanas, el exbuque Mariscal ha iniciado una nueva era, esta vez bajo el agua. Autoridades estatales y navales llevaron a cabo el hundimiento controlado de la embarcación, la cual se integra formalmente al Sistema Arrecifal Artificial Sonorense (SAAS) en el Golfo de California.

​El objetivo principal de este proyecto es doble: fortalecer la biodiversidad marina de la región y consolidar un atractivo clave para el turismo náutico sostenible y el buceo recreativo en Sonora.

De la superficie al fondo marino: un nuevo hogar para la vida

​La estructura del exbuque funcionará a partir de ahora como un refugio y sustrato para cientos de especies marinas. Se espera que en poco tiempo el casco comience a ser colonizado por:

  • ​Peces y langostas.
  • ​Estrellas de mar y corales.
  • ​Algas y microalgas que darán inicio a una nueva cadena alimenticia.

​Con esta adición, el Mariscal se suma a la ex patrulla costera Cabo Corrientes, consolidando el crecimiento del SAAS como uno de los proyectos ambientales más ambiciosos del mar de Cortés.

Garantía Ecológica: Los responsables del proyecto enfatizaron que el proceso se realizó bajo estrictas normas ambientales, de seguridad marítima y navegación, asegurando que la estructura fuera completamente descontaminada antes de su descenso para evitar cualquier impacto negativo en el ecosistema.

 

​Bajo el lema “¡De la Armada para el Mar!”, esta histórica embarcación se despide de la superficie para convertirse en un pulmón de vida marina y un motor económico para el turismo sustentable de la región.