José Luis y Daniel fueron encontrados con vida después de permanecer a la deriva en aguas del Pacífico, sostenidos sobre una hielera que terminó convirtiéndose en su único refugio.
Habían salido de Bahías de Paredón, en Tonalá, Chiapas, para realizar actividades de pesca. Después vino el silencio.

Pasaron los días sin noticias de los pescadores, mientras familiares y autoridades mantenían la búsqueda en el mar. La incertidumbre terminó cuando fueron localizados a unos 240 kilómetros de la costa.
Las imágenes del rescate muestran el momento en que ambos pescadores son encontrados todavía con vida, aferrados a la hielera que les permitió mantenerse a flote durante la travesía.
El rescate puso fin a cinco días de angustia y convirtió una simple hielera en el elemento que, en medio del océano, marcó la diferencia entre hundirse y sobrevivir.
No es la primera vez que ocurre algo similar en esta zona del Pacífico mexicano.
En 2025, elementos de la Secretaría de Marina rescataron a tres pescadores frente a Puerto Chiapas que también habían terminado a la deriva tras el hundimiento de su embarcación. En aquella ocasión, los náufragos lograron mantenerse a flote dentro de una hielera.
Dos historias distintas, separadas por un año, pero unidas por la misma escena: pescadores perdidos en el océano y una hielera convertida, literalmente, en su última oportunidad.
Esta vez, José Luis y Daniel volvieron a tierra para contarla.