México. 22 de septiembre del 2026.-La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), mantiene vigilancia permanente, coordinación con autoridades federales, estatales y municipales, y operación en territorio para fortalecer las acciones de prevención y salvaguarda de la población ante la evolución del huracán Polo.
En su reporte de las 06:00 horas, tiempo del centro de México, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que el sistema se intensificó a huracán categoría 5 en la escala Saffir-Simpson y detalló su ubicación, intensidad y desplazamiento, así como las condiciones meteorológicas previstas para las regiones bajo vigilancia.
Se exhorta a la población de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, especialmente en las zonas costeras y aquellas susceptibles a inundaciones o deslaves, a mantenerse atenta a los avisos oficiales.
Ante una zona de riesgo y si las autoridades indican evacuar, salir de inmediato y dirigirse al refugio temporal establecido. No regresar a la vivienda hasta que las autoridades verifiquen que existen condiciones seguras.
Antes de que se presenten los efectos más intensos, es importante asegurar puertas y ventanas y retirar o fijar objetos que puedan ser desplazados por el viento, como láminas, macetas, muebles de exterior, anuncios y herramientas. Limpiar azoteas, coladeras, canaletas y desagües para facilitar el desalojo del agua.
Mantener preparada una mochila de emergencia con agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos, lámpara, radio, baterías, documentos importantes y artículos necesarios para niñas, niños, personas adultas mayores, personas con discapacidad y animales de compañía.
Durante las lluvias y vientos fuertes, se recomienda permanecer en un lugar seguro y alejarse de ventanas, árboles, postes, anuncios, estructuras metálicas y objetos que puedan caer. Evitar salir si no es indispensable.
No conducir por calles inundadas ni intentar cruzar ríos, arroyos, vados o pasos a desnivel con corriente de agua. Una corriente aparentemente baja puede tener suficiente fuerza para arrastrar a una persona o un vehículo.
Las personas que viven en zonas de ladera deben estar atentas a grietas en el terreno, desprendimientos de tierra o rocas, inclinación de árboles o postes y cambios repentinos en el flujo de agua. Ante cualquiera de estas señales, se debe abandonar de inmediato la zona de riesgo y atender las indicaciones de Protección Civil.
En las zonas costeras, no ingresar al mar ni realizar actividades acuáticas. Mantenerse alejado de playas, malecones, escolleras, rompeolas, muelles y desembocaduras ante el riesgo de oleaje elevado, mar de fondo y corrientes fuertes. No acercarse a la costa para observar el oleaje.
El sector pesquero y marítimo debe atender las disposiciones de las Capitanías de Puerto y suspender las actividades cuando así lo determinen las autoridades.
Asimismo, se exhorta a la población a consultar únicamente los canales oficiales, atender de inmediato cualquier alertamiento emitido por las autoridades y evitar la difusión de información no verificada.