Los hechos quedaron registrados en un video difundido en redes sociales, donde se observa el momento en que dos individuos arremeten brutalmente contra un rival que yacía en el césped. A pesar de que el afectado se encontraba tendido y sin posibilidad alguna de defenderse, los agresores —quienes portaban camisetas con los números 30 y 20— le propinaron múltiples patadas directedas a la cabeza y a la entrepierna.
Testigos e internautas han calificado el incidente como un acto punible que trasciende el plano deportivo, señalando que agresiones de esta magnitud deben catalogarse como violencia criminal y no como un simple pleito de cancha.
Ante la gravedad del ataque, usuarios y miembros de la liga amateur exigen a los organizadores del torneo identificar de inmediato a los presuntos responsables, imponerles una sanción ejemplar y vetarlos permanentemente de cualquier competencia. De igual manera, se pide la intervención de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México para abrir una carpeta de investigación y deslindar las responsabilidades penales correspondientes.