LONDRES (19 Marzo 2026).- El Reino Unido suspendió en el 2015 la vacunación rutinaria contra la meningitis a los recién nacidos por razones presupuestarias, considerando que el gasto no justificaba los beneficios. Once años después, dos personas han muerto y veinte casos confirmados de la enfermedad han llevado al Gobierno a declarar una “emergencia sanitaria nacional”.

La enfermedad se ha extendido a una segunda universidad (Canterbury Church University) en el condado de Kent y una persona se encuentra hospitalizada en Londres, mientras las autoridades se muestran sorprendidas por la “rapidez sin precedentes” con que se ha propagado.

Lo normal es que se produzcan casos aislados, ya que la transmisión requiere un contacto directo y frecuente, y es mucho más difícil que la de la gripe o la Covid.

Que a partir de una fiesta en una discoteca de Canterbury el primer fin de semana de marzo haya ya una veintena de casos tiene perplejo al ministro de Sanidad británico, Wes Streeting. Entre las especulaciones figuran tesis tan diversas como que los adolescentes que crecieron durante la covid carezcan de las defensas habituales por haber permanecido mucho tiempo aislados, o que el cambio medioambiental haya creado una atmósfera propicia a la difusión de la bacteria.

En una franja de África, desde Senegal hasta Etiopía, se dan las condiciones ideales para la meningitis B (polvo, temperaturas altas y escasa humedad). Otra teoría es que el vapeo, cada vez más habitual, sea un método eficaz de transmisión que hasta ahora no existía.

Cinco mil estudiantes de la Universidad de Kent han recibido todas las dosis de la vacuna que estaban disponibles en el país, hasta el punto de que ahora es ya imposible conseguirlas incluso pagando en una farmacia. Su eficacia contra la actual crisis es sin embargo limitada, porque tardan un par de semanas en ofrecer protección. Una medida a corto plazo más práctica es la ingestión de antibióticos que impiden el paso de la bacteria de la nariz o la garganta (habitual en muchas personas sin que pase nada) a la sangre y las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal (en cuyo caso puede ser mortal).

Se trata del “peor brote de meningitis jamás visto en el Reino Unido, y la rapidez de su expansión no tiene precedentes”, ha declarado un portavoz del Ministerio de Sanidad para justificar la declaración de un estado de emergencia nacional, mientras el Gobierno se debate entre la necesidad de alertar a la población para que cualquiera que haya podido estar expuesto tome antibióticos, y el miedo a que cunda el pánico.