México. 02 de enero del 2026.-El yogur es uno de los alimentos más consumidos en México gracias a sus beneficios probióticos y su aporte de calcio.

Sin embargo, no todo lo que brilla es oro, ni todo lo que parece lácteo es realmente yogur.

Tras un riguroso estudio de calidad, la Profeco ha detectado una marca que incumple con la normativa oficial al utilizar ingredientes prohibidos para su denominación.

¿Qué se evaluó en el estudio de calidad?
Para determinar qué marcas cumplen y cuáles no, se realizaron las siguientes pruebas a 18 variantes de yogur (naturales, con fresa, deslactosados y endulzados):

Tipo de grasa: Se verificó la autenticidad de la grasa. Valores menores de calcio o presencia de grasas no lácteas delatan a los productos “falsos”.

Microorganismos benéficos: Se cuantificó que tuvieran al menos 10 millones de Unidades Formadoras de Colonias (UFC) por gramo de bacterias vivas.

Contenido de almidón: Se identificó si contenían este aditivo. Aunque está permitido, es obligatorio declararlo en la etiqueta.

Acidez: Debe ser mínima del 0.5% para garantizar el sabor característico y su función como conservador natural.

Aporte nutrimental: Se midió la cantidad de proteína, grasa, carbohidratos y contenido energético por cada 100 gramos.

El Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor realizó un análisis detallado de 18 productos para verificar que cumplieran con la NOM-181-SCFI/SAGARPA-2018, la cual establece las especificaciones fisicoquímicas y microbiológicas que debe tener un yogur auténtico, cuyos resultados fueron publicados en la Revista del Consumidor, correspondiente al mes de enero de 2026.

Tras las pruebas de laboratorio, fueron dos los productos que incumplieron con la NOM-181-SCFI/SAGARPA-2018, por lo cual no se pueden considerar yogur.

Según el estudio, el producto Vaca Blanca (Yogurt con fruta de fresa) se vende como yogur, pero contiene grasa vegetal. También el producto de la marca Flor de Alfalfa (Yoghurt con fresa) se dice yogur, pero no contiene la cantidad de microorganismos que debe tener.

De acuerdo con la norma vigente, para que un producto pueda denominarse “yogur”, la grasa presente debe ser exclusivamente butírica, es decir, obtenida de la leche. Al adicionar grasa vegetal, tal como es el caso del yogurt con fruta de fresa Vaca Blanca, el producto deja de ser auténtico yogur y engaña al consumidor en su información comercial.

Mientras que en el caso de Yoghurt con fresa Flor de Alfalfa, no tiene el mínimo normativo de 10 millones de Unidades Formadoras de Colonias (UFC) por gramo, provenientes de la suma de Streptococcus thermophilus y Lactobacillus delbrueckii subespecie bulgaricus, que requiere un producto para considerarse yogur.

Antes de echar un bote de yogur a tu carrito, la Profeco recomienda leer la etiqueta y revisar el envase, para verificar que esté bien cerrado y claramente señalada la fecha de caducidad.

Además, asegúrate de que esté refrigerado, y de mantenerlo en refrigeración una vez que llegues a casa.