México. 13 de marzo del 2026.-En su reciente visita a Colima, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró las dudas sobre las implicaciones económicas de su nueva estrategia legislativa en materia de elecciones, incluyendo el presupuesto para los gobiernos y el Plan B.

Dijo que no se trata de ‘asfixiar’ los recursos de las administraciones estatales con esta alternativa. El objetivo central es una redistribución ética del gasto público.

La intención es quitar los excesos financieros que persisten en las legislaturas locales, la Cámara Alta y dentro de los cuerpos de regidores.

Al minimizar estos costos burocráticos, el gobierno federal pretende que ese capital se convierta directamente en proyectos de infraestructura y servicios para los municipios. Sobre esta visión de austeridad, la mandataria fue contundente al expresar:

“Sobre todo los privilegios de quien trabaja para el pueblo, no estamos de acuerdo con los grandes salarios de los consejeros del INE y tampoco estamos de acuerdo en que el Senado de la República tenga un presupuesto tan alto”.

Sheinbaum garantiza que el presupuesto a gobiernos estatales seguirá pese al plan B de la reforma electoral
Esta ruta secundaria surge tras el rechazo mayoritario que sufrió su planteamiento original en la Cámara de Diputados. Confirmó que el documento, que está en revisión de la Secretaría de Gobernación, será entregado formalmente al Poder Legislativo a inicios de la próxima semana.

La funcionaria destacó que su compromiso con la gente es acabar con los beneficios económicos de los políticos, ajustando el dinero destinado a los partidos.

Entre las novedades de esta propuesta, destaca la posibilidad de realizar consultas populares para decidir sobre temas importantes, como el recorte de fondos públicos a los partidos.

También, se da la oportunidad para que la gente pueda pedir la revocación de mandato durante el tercer o cuarto año del gobierno.

La presidenta concluyó al reiterar que siempre ha tenido como objetivo acabar con los privilegios y reducir el gasto que los partidos generan con el dinero público.