Xalapa, Ver.- Con el objetivo de comprender y atender enfermedades que afectan principalmente a poblaciones vulnerables, el investigador Pablo Francisco Colunga Salas, adscrito al Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada (Inbioteca) de la Universidad Veracruzana (UV), desarrolla el proyecto “Análisis epidemiológico de Rickettsia y Borrelia en ensambles de roedores y ectoparásitos de zonas marginadas en el sureste de México”.
Su investigación se centra en la detección de ectoparásitos y bacterias en comunidades marginadas de Veracruz y Yucatán, dando continuidad a casi una década de trabajo previo y que, desde agosto de 2023, amplió su alcance regional hacia el sureste del país.
El proyecto cuenta con financiamiento de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), dentro del programa Ciencia de Frontera, debido a su enfoque interdisciplinario y a la vinculación entre ciencia, sociedad y tomadores de decisiones.
“Quisimos ir más allá del estudio biológico y epidemiológico para analizar cómo las comunidades de mamíferos, sus ectoparásitos y las bacterias que portan influyen también en las poblaciones humanas, particularmente en contextos de alta marginación”, señaló Colunga Salas.
La investigación se enfoca en dos grupos de bacterias de relevancia en salud pública: Borrelia y Rickettsia. La primera incluye enfermedades como la de Lyme y la fiebre recurrente, esta última poco estudiada en México pese a su alta letalidad –observó–, mientras que Rickettsia agrupa padecimientos como la fiebre maculosa y distintos tipos de tifus.
De acuerdo con el investigador, estas enfermedades suelen avanzar con rapidez y requieren atención médica inmediata para evitar complicaciones graves.
“Básicamente estas son las tres enfermedades y las tres son importantes porque causan alto grado también de mortalidad; entonces se tienen que atender casi inmediatamente porque el paciente tiene una ventana muy corta para recuperarse, en algunos casos es solamente siete días; es muy rápido el avance de estos padecimientos”, agregó el entrevistado.
Con respecto a la fiebre recurrente y la Borrelia, dijo que en México se estudió en la década de los años cincuenta, después se dejó de estudiar por mucho tiempo y recién, aproximadamente hace ocho años se retomó su seguimiento y registro, a lo que se suma el hecho de ser enfermedades que no están registradas como de notificación obligada.
Las localidades de estudio fueron seleccionadas a partir del índice de marginación y de la presencia de población hablante de lenguas originarias; en Veracruz, el trabajo se ha desarrollado en municipios como Ixtacatepec, Perote, Naranjal, Minatitlán y Guadalupe Victoria; en Yucatán, en municipios cercanos a Mérida, como Yaxnik y Mocochá de Peón, donde se habla mayoritariamente lengua maya.
Como parte del proyecto, el equipo de investigación ha generado materiales de divulgación en náhuatl y maya, además de trípticos y videos informativos, los cuales han sido distribuidos con apoyo de diputados de la legislatura anterior del Congreso del Estado de Veracruz, buscando acercar el conocimiento científico a las comunidades y fortalecer la prevención.
Colunga Salas subrayó que uno de los principales retos es la detección oportuna, ya que muchas de estas enfermedades no son de notificación obligatoria y suelen confundirse con fiebres de origen desconocido. Por ello, enfatizó la importancia de la información y la atención temprana.
Entre las recomendaciones finales, el investigador señaló que, ante la presencia de garrapatas o piojos, y si después de algunos días se presentan síntomas como fiebre, dolor de cabeza, escalofríos o malestar general, es fundamental acudir de inmediato con un médico y mencionar el posible contacto con estos ectoparásitos.
“Estas son enfermedades transmitidas por garrapatas y algunos piojos, entonces si llegan a ver estos insectos y dentro de tres a cinco días, tal vez siete días, comienzan a sentir dolores de cabeza, escalofríos, fiebres, lo más importante es acudir con un médico, mencionar que se estuvo en contacto o se observaron piojos o garrapatas cerca”, recalcó el investigador.
Asimismo, recomendó revisar periódicamente a las mascotas y los animales de compañía, mantener vigilancia sobre su estado de salud y acudir al médico veterinario ante cualquier signo de decaimiento.
“La prevención y la información son clave”, subrayó, “estas enfermedades no solo están presentes en zonas marginadas y cualquiera puede estar expuesto, entonces, saber cómo actuar puede marcar la diferencia”.
Con información de la UV