contextos y la respiración es un ejemplo claro de esto, ya que se ajusta de forma continua a actividades como hablar, correr o tocar un instrumento musical, sin dejar de cumplir su función esencial para la vida.

 

Sobre la mesa antivibratoria está el microscopio con los electrodos de registro; a la derecha se observan los amplificadores, el digitalizador y el equipo de cómputo

 

Para abordar el fenómeno, el egresado del posgrado adscrito al Instituto de Investigaciones Cerebrales desarrolló, durante cuatro años en laboratorio, registros celulares y análisis bioquímicos para medir la concentración de glutamato, neurotransmisor clave en la actividad del complejo pre-Bötzinger, con el uso de técnicas de electrofisiología como el método de patch clamp.

Cabe destacar que el estudio se realizó con modelos animales, bajo protocolos éticos establecidos, en instalaciones especializadas de investigación neurocientífica.

Entre los principales hallazgos, el egresado destacó la importancia del glutamato no solo como un mensajero rápido entre neuronas, sino como un elemento que mantiene de forma constante –o tónica– la actividad de la red neuronal responsable del ritmo respiratorio. Este funcionamiento continuo resulta indispensable para que el organismo mantenga la respiración a lo largo de la vida.

 

Enrique Vázquez realizó experimentos de electrofisiología

 

Subrayó que la relevancia de su investigación se basa tanto en el entendimiento de los mecanismos básicos de la respiración como en sus posibles aplicaciones a largo plazo, particularmente en el estudio de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, donde el daño a este núcleo cerebral puede derivar en complicaciones fatales.

Finalmente, invitó a la comunidad universitaria a seguir apoyando la ciencia y a acercarse a las distintas áreas de investigación que se desarrollan en esta casa de estudios.