Xalapa, Ver.- La Galería de Artes Plásticas (GAP) de la Universidad Veracruzana (UV) alberga la Exposición Anual de Académicos de la Facultad de Artes Plásticas (FAP), concebida como un espacio donde la cátedra y el oficio dialogan. Al mismo tiempo, los docentes mantienen activa su producción artística y la comparten con la comunidad universitaria.
La muestra está integrada por 46 piezas de 36 participantes, las cuales hablan sobre los procesos, búsquedas y reflexiones que acompañan la labor formativa en el aula. Con ella iniciaron formalmente las actividades anuales de la GAP.
Durante la ceremonia inaugural, Carlos Luis Palacios Aburto, encargado de la dirección de la FAP, destacó que la exposición permite compartir “parte de lo que nos identifica como comunidad”, al tiempo que visibiliza el compromiso cotidiano de quienes ejercen la docencia artística.
Por lo anterior, invitó al público a observar las obras desde una postura crítica y abierta, subrayando que el trabajo creativo está hecho para generar diálogo, consenso o, incluso, disenso.
En tanto, el profesor Carlos Torralba Ibarra recordó que esta exposición forma parte de una tradición que nació junto con la Galería, cuando estudiantes y profesores comenzaron a exhibir su trabajo de manera periódica. Actualmente, explicó, la muestra se organiza mediante convocatoria abierta y no bajo curaduría, lo que permite integrar las piezas recibidas en el plazo establecido.
También resaltó una característica particular de esta edición: el desarrollo de una pieza colectiva impulsada por Alejandro Hernández, quien convocó a un grupo de docentes a trabajar de manera conjunta en una intervención artística.
Consideró que este ejercicio resulta significativo pues, así como se fomenta la colaboración entre estudiantes, es importante que el profesorado experimente procesos creativos compartidos.
Al respecto, la académica y artista Guillermina Ortega compartió su experiencia al integrarse al trabajo colectivo, el primero en su trayectoria. Contó que el proceso implicó retos personales, así como aprendizajes vinculados con la resistencia, la flexibilidad y la tolerancia frente a distintas miradas estéticas y metodologías de trabajo.
El texto de sala: un puente entre generaciones
Durante el acto inaugural también se reconoció la aportación del maestro Emilio Lozano Figueiras, autor del texto de sala titulado El Taller Extendido: Diálogos de Cátedra y Oficio, el cual enmarca conceptualmente la exposición.
En una época marcada por la inmediatez y el entorno digital, el texto señala que la exposición rescata el vínculo humano entre maestro y aprendiz, entendido no como vestigio del pasado, sino como columna vertebral de la creación artística.
En él subraya que el verdadero aprendizaje ocurre en el contacto directo con la materia, en la estimulación de los sentidos y en la observación atenta del proceso creativo.
Más allá de los planes de estudio, el “saber hacer” se construye en la cotidianidad de los espacios universitarios, en un diálogo constante entre la experiencia de quien guía y la curiosidad de quien aprende.
Con información de la Universidad Veracruzana