¿Qué es el “ámbito hogareño” de los animales y cómo se puede conocer?

Sonia Gallina

Red de Biología y Conservación de Vertebrados, Instituto de Ecología, A.C.

 

Resumen

En este artículo explicamos cuales son los factores que intervienen para determinar el ámbito hogareño de una especie, como son por un lado las características propias de la especie, y por otro lado, del sitio donde vive. Se dan algunos métodos utilizados para poder estimar el ámbito hogareño de los mamíferos, así como ejemplos de estudios realizados con diferentes animales. Es importante conocer que área se necesita para conservar poblaciones de las especies.

 

Palabras clave: cacomixtle, jaguar, métodos, mamíferos, venado bura, zorra

Figura 1: Bassariscus astutus. Crédito: Sonia Gallina

Se entiende por ámbito hogareño (AH) el área de actividad que ocupan los animales, donde llevan a cabo todas sus funciones que permiten su supervivencia como: alimentación, descanso, reproducción, protección. El tamaño del ámbito hogareño depende de diferentes factores: por un lado, de las características propias de la especie en cuanto a su tamaño (especies grandes generalmente tienen áreas de actividad más grandes), su capacidad de desplazamiento, sus hábitos alimentarios ( si son depredadores dependerán de la presencia de sus presas, ocupando áreas de mayor extensión, que si son herbívoros que dependen de las especies de plantas), el sexo (generalmente los machos tienen ámbitos hogareños más grandes que las hembras), si vive de forma gregaria necesitan áreas grandes a diferencia de los solitarios, su ciclo de vida (en época reproductiva son más pequeños los AH), entre otros, y por otro lado, estas áreas dependen de las características del hábitat o sea del lugar donde viven, como el tipo de vegetación, la estructura y composición de la vegetación, disponibilidad de alimento y fuentes de agua, topografía, cambios estacionales, competidores entre otros. Es importante conocer la extensión que necesitan las poblaciones de la especie para diseñar estrategias de conservación.

Para poder determinar el ámbito hogareño existen diferentes métodos dependiendo de la especie animal a estudiar. Para mamíferos pequeños se utilizan trampas para capturar individuos vivos que se marcan de alguna forma (ya sea con el uso de pinturas o aretes) y se recapturan, analizando cuánto se mueven en una determinada área.

Figura 2: Odocoileus hmionus. Crédito: Sonia Gallina

Otro método, considerado como no invasivo, y utilizado recientemente para mamíferos medianos y grandes es mediante cámaras-trampa que pueden registrar los diferentes individuos (si la especie presenta características distintivas como el patrón de manchas de los felinos) también se puede determinar donde se han registrado y estimar su área de actividad.

Un método invasivo (porque requiere la captura de los individuos) es la radiotelemetría que consiste en colocarles un collar que tiene un transmisor específico, cuya señal puede ser obtenida mediante una antena y un receptor, pudiendo estimar el sitio de localización del individuo. Actualmente existen collares que se pueden localizar a través de satélites.

A continuación, les daré algunos ejemplos de la estimación del AH de diferentes especies de mamíferos para que se den una idea de cómo varían de acuerdo con las características mencionadas que los determinan, aclarando que, para la mayoría de las especies animales, en este caso de mamíferos, no existen los estudios correspondientes.

Por ejemplo, de la zorra gris (Urocyon cinereoargenteus, es un carnívoro cuyo peso varió de 2.8 a 3.8 kg) en un estudio llevado a cabo en el bosque templado de la Reserva de la Biosfera “La Michilía”, en Durango, siguiendo seis zorras con collares de radiotelemetría, el ámbito hogareño se estimó en 135 ha en promedio: los machos tuvieron un AH de 90 ha y las hembras de 224 ha (Servín et al. 2014)

El tamaño promedio del ámbito hogareño para todos los coyotes (Canis latrans) que se siguieron en el bosque templado de la Sierra Madre de Oaxaca fue de 3.45 km2, siendo mayor en el periodo de dispersión (4.74 km2), seguido de la gestación (4.58 km2), reproducción (2.44 km2) y crianza (2.04 km2). La estimación promedio del ámbito hogareño para la temporada estudiada fue de 6.52 km2, siendo mayor para la época seca que fue de 6.69 km2 (Marín-Sánchez et al. 2015)

Figura 3: Canis latrans. Crédito: Sonia Gallina

El jaguar (Panthera onca), el depredador carnívoro más grande de América (su peso va de los 36 a los 158 kg). En áreas tropicales de México se alimentan de diferentes especies de mamíferos como el pecarí, venado cola blanca, temazate, tepezcuintle, armadillo, coatí, tlacuache, zorrillo, aves como el pavo ocelado, ocofaisan.  Es el tercer felino más grande del mundo después del tigre (Panthera tigris) y el león (Panthera leo). En Quintana Roo (González-Gallina 2019) estimó ámbitos hogareños para 4 machos que variaron de un mínimo de aproximadamente 9 km2 a un máximo de 318 km2. Mientras que, por ejemplo, en el Pantanal (Brasil), el ámbito hogareño tiene un rango de 34 a 263 km2 entre las diferentes estaciones e individuos (Cavalcanti y Gese 2009).

El AH del cacomixtle (Bassariscus astutus) especie omnívora cuyo peso es de alrededor de un kilogramo), fue estimado en un estudio realizado en la Reserva Ecológica del Pedregal de San Angel, Ciudad Universitaria, CDMX, entre 3 y 9 ha. (Castellanos 2006)

El AH de un ratón arborícola de Taxco (Habromys schmidly), estimado a partir de 5 machos y 4 hembras a los que se les pusieron radiotransmisores, fue 4,320 m2 en promedio (Colunga Salas 2014)

Por ejemplo, para uno de los grandes herbívoros ramoneadores como el venado bura, que es una especie gregaria, en un estudio realizado en la Reserva de la Biosfera de “Mapimí” en Durango, que representa al Desierto Chihuahuense, se estimó el AH para hembras en 14.70 km2, siendo de los más pequeños reportados para la especie (Pérez-Solano et al. 2016).

Figura 4: Urocyon cinereoargenteus. Crédito: Sonia Gallina

Bibliografía:

Castellanos Morales, G. 2006. Sobre el AH y los hábitos alimentarios de un carnívoro en un ambiente suburbano. El cacomixtle (Bassariscus astutus) en la Reserva Ecológica del Pedregal de San Angel, Ciudad Universitaria. Tesis de Licenciatura UNAM.

Cavalcanti, S. M.C. y E. M. Gese. 2009 Spatial Ecology And Social Interactions Of Jaguars (Panthera Onca) In The Southern Pantanal, Brazil. Journal of Mammalogy, 90(4):935–945.

Colunga Salas, Pablo Fco. 2014. Ámbito hogareño y uso del hábitat de Habromys schmidly (Rodentia: Cricetidae). Tesis de licenciatura. Facultad de Ciencias, UNAM.

González-Gallina, A. 2018. Ecología Espacial Del Jaguar Y Su Relación Con Un Proyecto Carretero En El Noreste De Quintana Roo. Tesis de doctorado. INECOL, Xalapa, Veracruz

Marín-Sánchez A.I., M. Briones-Salas, R. López-Wilchis y J. Servín. 2015. Ámbito hogareño del coyote (Canis latrans) en un bosque templado de la sierra Madre de Oaxaca, México. Revista Mexicana de Biodiversidad 86:440-447.

Pérez-Solano, L.A., S. Gallina-Tessaro y G. Sánchez-Rojas. 2016. Individual variation in mule deer (Odocoileus hemionus) habitat and home range in the Chihuahuan Desert, Mexico. Journal of Mammalogy, 97(4):1228–1237.

Servín, J., A. Bejarano, N. Alonso-Pérez y E. Chacón. El tamaño del ámbito hogareño y el uso de hábitat de la zorra gris (Urocyon cinereoargenteus) en un bosque templado de Durango, México.2014. Therya 5 (1):257-269):

 

“La opinión es responsabilidad de los autores y no representa una postura institucional”

 

Pie de figuras:

Figura 1: Bassariscus astutus. Crédito: Sonia Gallina

Figura 2: Odocoileus hmionus. Crédito: Sonia Gallina

Figura 3: Canis latrans. Crédito: Sonia Gallina

Figura 4: Urocyon cinereoargenteus. Crédito: Sonia Gallina