ESTA MIEL NO ES COMO LAS OTRAS

Por: Claudia Gallardo-Hernández1, Daniela Gómez-Velasco1, María Toledo Garibaldi2, Luciana Porter- Bolland1

1 Red de Ecología Funcional, Instituto de Ecología A.C.

2 Pronatura Veracruz A.C.

 

Pie de figura 1. Abeja colectando gotas de mielato de los filamentos que sobresalen de las cortezas de encinos. (fotografía tomada por Daniela Gómez Velasco)

Resumen: La miel de mielato proviene de interacciones entre insectos, encinos y abejas que producen una miel particular; es más oscura, rica en magnesio, no cristaliza y con oportunidades para el manejo de bosques y el mercado de mieles en México.

 

Palabras clave: Mielato, miel de encino, producto forestal no maderable.

 

Las mieles que solemos consumir se producen a partir del néctar de las flores que colectan las abejas (Apis mellifera). Las abejas utilizan esta azúcar transformándola y almacenándola en forma de miel como fuente de energía para su alimentación, para realizar sus actividades y para hacer crecer a sus crías. Los apicultores trashumantes, los que mueven sus colmenas, colocan sus cajones en sitios y en momentos donde hay un número abundante de plantas en flor, con la idea de que sus abejas tengan suficiente alimento. De acuerdo con el tipo de flores que visitan las abejas, las mieles adquieren un color, sabor y aroma peculiar que las distingue unas de otras.

La miel de mielato, también llamada miel de encino es diferente a las demás mieles porque el azúcar no proviene del néctar de las flores, sino de dulces gotas que se derraman sobre la corteza de algunos encinos. Aquí te contamos con detalle cómo se producen esas dulces gotas y las complejas interacciones que se dan entre los organismos involucrados. Todo comienza cuando un insecto escamoso del orden Hemíptera llamado Stigmacoccus garmilleri, introduce su aparato bucal en el tronco de los árboles y succiona la savia de algunos encinos. La corteza de estos árboles adquiere un color negro debido a la presencia de un tipo de hongo llamado fumagina, que crece y enmascara la presencia del insecto al formar un tapete negro continuo y acolchonado. La savia es el alimento de los árboles y contiene azúcares propios, entre otros compuestos. El insecto se nutre de ella y luego elimina el excedente en forma de gotas de azúcar, un líquido que se llama mielato. Las gotas de mielato penden de filamentos blancos que son parte de los insectos y sobresalen de las cortezas negras de los árboles, como finos cabellos blancos. Las abejas detectan las gotas de mielato, lo cosechan y lo llevan a sus colmenas para ser transformado en miel. Además de las abejas, este mielato puede ser aprovechado por diversos organismos como aves residentes y migratorias, hormigas, avispas, moscas y ácaros (Gamper, 2012).

Algunos apicultores llevan sus colmenas de abejas a estos bosques para que colecten estas gotas y se obtenga esta miel tan particular. ¿Te animarías a probar la miel de mielato? Se caracteriza por tener una tonalidad oscura, de color ámbar, un sabor aromático leñoso, una textura espesa que no cristaliza; es rica en magnesio y contiene propiedades bioactivas como las otras mieles que benefician la salud humana. En estudios hechos en Colombia, se ha detectado que es un potente antiséptico contra bacterias como Escherichia coli, Salmonella enterica y otros microrganismos (Gamboa, 2014).

Pie de figura 2. Aspecto de la miel de mielato o miel de encino. (fotografía tomada por Claudia Gallardo Hernández)

En México son muy pocos los sitios donde se ha reportado este fenómeno y son pocos los apicultores que cosechan la miel de mielato. Sin embargo, en el centro de Veracruz, en la región de Chiconquiaco se conocen algunas porciones de bosques en los que se producen mielatos y donde algunos apicultores han trabajado por años con este producto. Estas experiencias son una gran oportunidad para promover el uso de productos forestales no maderables, estudiar esta compleja interacción entre organismos y las implicaciones para conservar los bosques de encino. Además, constituye una fuente de recursos económicos para pequeñas familias, ya que en años buenos se pueden llegar a cosechar hasta 900 litros de miel de mielato, cifra comentada por un productor. Sin embargo, hay años en los que, debido a cambios climáticos extremos, como el exceso de lluvia, el mielato no se produce. Es decir, los insectos no logran establecerse y, en consecuencia, no se dan la serie de interacciones necesarias entre todos los organismos involucrados en la producción de este tipo de miel. Aún nos queda mucho por aprender acerca de la miel de mielato, por ejemplo ¿Por qué solo se produce la interacción en algunos bosques o con ciertos tipos de árboles? y ¿Cuáles son los retos para que este producto llegue a ser parte de una actividad sustentable y valorada en el mercado de las mieles de México? Por lo pronto, si te ofrecen miel de mielato, anímate a probarla y siéntete afortunado.

Referencias:

Gamboa, M. 2014. Tesis: Estudio e identificación de características de composición y bioactividad propias de miel de mielato de Apis mellifera. Universidad Nacional de Colombia Facultad de Ciencias Agrarias, Bogotá Colombia.

Gamper, H., 2012. Thesis: Effects of scale insects on forest dynamics in fragmented tropical montane oak Forests of Veracruz, Mexico. The Florida State University College of Social Science and Public Policy.