CDMX. 08 de mayo del 2026.-Esta nueva normativa ha marcado un hito en el reglamento de movilidad, pero también podría afectar las ventas de estos vehículos
Las autoridades de la Ciudad de México informaron que, a partir del 1 de julio, todos los vehículos eléctricos personales motorizados como scooters, monopatines, motocicletas y bicicletas eléctricas que se comercialicen en la capital deberán salir emplacados directamente desde las agencias.
La medida busca ordenar la circulación de este tipo de unidades y fortalecer su regulación dentro del espacio público.
En paralelo, los vehículos que ya se encuentran en circulación tendrán un periodo de regularización que irá del 1 de julio al 20 de noviembre, plazo en el que sus propietarios deberán completar el proceso de emplacamiento correspondiente. Con esta disposición, el gobierno capitalino pretende integrar estos medios de transporte a un esquema formal que permita mayor control, seguridad y trazabilidad.
La decisión de emplacar estos vehículos en la Ciudad de México responde a una creciente preocupación por la seguridad vial y el uso adecuado del espacio público. El incremento en la presencia de scooters y otros vehículos eléctricos personales ha abierto el debate sobre su regulación y convivencia con peatones y automovilistas.
De acuerdo con el reporte más reciente de la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México (SEMOVI), que abarca el cierre de 2025 y el primer trimestre de 2026, los incidentes viales totales en la Ciudad de México registran una ligera disminución de alrededor del 7.1 por ciento en comparación con 2024.
No obstante, el informe advierte una tendencia opuesta en el caso de la micromovilidad eléctrica, que se posiciona como la única categoría con un aumento en su nivel de siniestralidad, reflejando los retos que implica su rápida adopción en el entorno urbano. Este contexto ha impulsado a las autoridades a establecer medidas más estrictas para reducir riesgos y ordenar su circulación.
La Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México ha reiterado que la regulación de vehículos eléctricos personales responde a la necesidad de proteger a los usuarios más vulnerables de la vía pública, ante el crecimiento acelerado de unidades motorizadas ligeras como scooters y bicicletas eléctricas. El objetivo central es evitar que su proliferación comprometa la seguridad peatonal y genere conflictos en espacios no diseñados para su circulación.
Datos del C5 indican que el 40 por ciento de las quejas ciudadanas en zonas como la Roma, Condesa y Polanco están relacionadas con el tránsito de scooters sobre banquetas y áreas peatonales exclusivas.
Con los cambios aprobados en la normativa local, la capital se suma a una tendencia global en la que grandes ciudades han comenzado a establecer controles más estrictos sobre la micromovilidad, buscando ordenar el uso del espacio público, reducir riesgos y mejorar la convivencia vial.
En este contexto, las autoridades definieron costos y lineamientos clave para los usuarios: la emisión de placas tendrá un costo de 709 pesos; la licencia tipo A, 572 pesos; y la licencia tipo B, 1,142 pesos. Además, se contemplan multas que van de 1,175 a 2,350 pesos (equivalentes a 10-20 UMAs) para quienes incumplan la regulación. El periodo de gracia para realizar el trámite de emplacamiento se extenderá del 1 de julio al 1 de noviembre.
Los distribuidores de vehículos eléctricos personales categoría VEMEPE deberán entregar las unidades nuevas ya emplacadas, de acuerdo con la nueva regulación vigente en la Ciudad de México. Esta disposición implica una carga administrativa y operativa adicional para los puntos de venta, lo que en la práctica podría trasladarse al precio final que paga el consumidor.
El cambio también introduce un nuevo filtro en el proceso de compra, al reducir la posibilidad de adquisiciones por impulso. A partir de la normativa, los compradores deberán presentar documentación como identificación oficial y comprobante de domicilio en el punto de venta para realizar el registro ante la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México (SEMOVI), integrando así un control más estricto desde el momento de la adquisición.
De acuerdo con el reporte del primer trimestre de 2026 de la Electro Movilidad Asociación (EMA), en la Ciudad de México y el mercado nacional se comercializaron 25,003 vehículos eléctricos durante los primeros tres meses del año, lo que representa un crecimiento anual del 21.6 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2025. El informe refleja la aceleración sostenida de la adopción de tecnologías de movilidad eléctrica, impulsada por una mayor oferta, incentivos regulatorios y el avance de la infraestructura de carga en el país.
No obstante, el mismo reporte de la Electro Movilidad Asociación (EMA) anticipa una posible contracción en el mercado durante la segunda mitad de 2026, con una caída estimada entre 15 y 20 por ciento en las ventas de vehículos eléctricos. El ajuste estaría asociado, entre otros factores, a la adaptación del consumidor a los nuevos costos regulatorios, como el pago de 709 pesos por placas y la expedición de licencias, en un contexto de mayor formalización del sector en la Ciudad de México.
La ciudad de Nueva York aprobó recientemente una de las regulaciones más estrictas de América del Norte para vehículos eléctricos de movilidad personal, en respuesta al incremento de incendios asociados a baterías de litio y al aumento de incidentes con peatones.
La nueva normativa establece que todas las e-bikes y scooters deberán contar con placas de identificación visibles en la parte trasera, con el objetivo de mejorar la trazabilidad de las unidades en circulación y facilitar su control en vía pública. Asimismo, la policía de New York City Police Department (NYPD) tendrá facultades para confiscar aquellos vehículos que no estén debidamente registrados.