México. 15 de julio del 2026.-El cine mexicano está de luto. La primera actriz Elsa Irma Aguirre Juárez, una de las máximas figuras de la Época de Oro del cine nacional, falleció este 14 de julio a los 95 años en su domicilio de Cuernavaca, Morelos, informó la Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI).

La noticia fue confirmada por la ANDI, que expresó sus condolencias a familiares, amigos y admiradores de la actriz, cuya trayectoria marcó una de las etapas más importantes de la cinematografía mexicana. De acuerdo con la información difundida por diversos medios y personas cercanas, Elsa Aguirre murió por causas naturales.

Nacida el 25 de septiembre de 1930 en Chihuahua, Chihuahua, Elsa Aguirre inició su carrera artística a los 14 años, luego de ganar un concurso de belleza organizado por Clasa Films Mundiales, lo que le abrió las puertas de la industria cinematográfica.

Su debut en la pantalla grande ocurrió en 1946 con las películas El sexo fuerte y El pasajero diez mil, donde comenzó una carrera que la convertiría en una de las actrices más reconocidas de la Época de Oro del cine mexicano. A lo largo de su trayectoria participó en más de 40 producciones cinematográficas.

Entre sus películas más recordadas destacan Ojos de juventud (1948), Lluvia roja (1950), La mujer que yo amé (1950), Cuatro noches contigo (1952), Cuidado con el amor (1954), donde compartió créditos con Pedro Infante, Vainilla, bronce y morir (1957), Casa de mujeres (1966) y El cuerpazo del delito (1970).

Además del cine, Elsa Aguirre desarrolló una carrera en teatro y televisión, participando en diversas telenovelas. Durante la década de 1970 también incursionó en la música con la grabación de un álbum. Su última participación artística fue en la telenovela Belinda, tras la cual se retiró definitivamente en 2004.

A lo largo de su carrera recibió importantes reconocimientos por su aportación a la cultura mexicana, entre ellos el Ariel de Oro, otorgado por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas por su destacada trayectoria, así como la Luna del Auditorio.

En el ámbito personal, enfrentó uno de los episodios más difíciles de su vida con la muerte de su hijo, Hugo Morado, quien falleció en 1996 a los 30 años en un accidente automovilístico. Tras su retiro de los escenarios llevó una vida alejada de los reflectores, dedicada a la práctica del yoga y al desarrollo espiritual.

Tras conocerse su fallecimiento, instituciones culturales, organizaciones artísticas y figuras del espectáculo comenzaron a expresar mensajes de reconocimiento por la trayectoria de Elsa Aguirre, considerada una de las últimas grandes representantes vivas de la Época de Oro del cine mexicano.

Con su partida, México pierde a una actriz que dejó una huella imborrable en la historia del séptimo arte. Su legado permanecerá en decenas de películas que continúan siendo referente del cine nacional y de una generación que dio prestigio internacional a la cinematografía mexicana.