Jalisco. 06 de octubre del 2026.-Una fuga de ácido nítrico proveniente de un contenedor transportado en un vehículo de carga mantiene cerrada la carretera Guadalajara-Chapala en ambos sentidos, a la altura del fraccionamiento Puerta del Sol, en Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco.
La emergencia ha provocado un severo congestionamiento vehicular, con la circulación prácticamente paralizada en la zona mientras los cuerpos de emergencia realizan las maniobras correspondientes.
La Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco (UEPCBJ) informó que trabaja en coordinación con autoridades municipales para atender la fuga y controlar los riesgos derivados de la sustancia.
Hasta el último reporte oficial, no se registran personas lesionadas ni intoxicadas.
En su reporte inicial, Protección Civil Jalisco advirtió sobre tráfico cargado en la carretera a Chapala y recomendó a los automovilistas utilizar rutas alternas. Posteriormente, se reportó el cierre de la vialidad en ambos sentidos mientras continúan las labores de emergencia.
Tráfico colapsado por fuga de ácido nítrico en la carretera a Chapala
La afectación a la circulación es considerable debido al cierre de la carretera en ambos sentidos, por lo que se recomienda a los automovilistas evitar el tramo afectado y utilizar rutas alternas.
La emergencia continúa en desarrollo y, hasta el momento, las autoridades no han precisado públicamente la cantidad de ácido nítrico involucrada, la concentración de la sustancia ni las causas que originaron la fuga.
Tampoco se ha informado cuándo podría quedar restablecida completamente la circulación, por lo que se recomienda atender las indicaciones de las autoridades y evitar acercarse al punto donde trabajan los cuerpos de emergencia.
El ácido nítrico (HNO₃) es un ácido fuerte utilizado en diferentes procesos industriales y está considerado una sustancia corrosiva y oxidante.
De acuerdo con información del Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos (NIOSH), la exposición al ácido nítrico puede afectar los ojos, la piel y el sistema respiratorio. Dependiendo de la concentración y el nivel de exposición, puede provocar irritación, quemaduras y problemas respiratorios.
En exposiciones importantes, la inhalación de sus vapores o nieblas puede ocasionar afectaciones como neumonitis y edema pulmonar, mientras que el contacto directo puede causar quemaduras graves en la piel y lesiones oculares.