México. 13 de noviembre del 2025.-
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) permitió identificar 13 casinos utilizados para lavado de dinero, incluidos dos pertenecientes a Grupo Salinas. La estrategia incluyó el uso de empresas fachada y personas con bajos ingresos o sin actividades económicas detectables como intermediarios para simular operaciones legítimas.

García Harfuch detalló que el análisis financiero integró información bancaria, fiscal y societaria, lo que permitió detectar operaciones inusuales y estructuras complejas dentro del sector de juegos con apuestas, así como patrones diseñados para ocultar recursos de origen ilícito.

Entre los hallazgos se incluyen casinos que operaban en efectivo, con dispersión de recursos entre filiales y declaraciones fiscales en ceros, así como flujos internacionales hacia países como Rumanía, Suiza y Estados Unidos sin justificación clara de su origen.

También se identificaron casinos digitales y plataformas tecnológicas no supervisadas que operaron pagos en línea con destinos a Malta y Emiratos Árabes Unidos, fuera del marco regulatorio nacional. García Harfuch señaló que estos establecimientos operaban de manera irregular en Jalisco, Nuevo León, Sinaloa, Sonora, Baja California, Estado de México, Chiapas y Ciudad de México.

La UIF, junto con la Secretaría de Hacienda y la Procuraduría Fiscal, desarrollará mecanismos de detección temprana basados en inteligencia artificial y modelos predictivos, con el objetivo de identificar conductas inusuales antes de que afecten al sistema financiero. Esta estrategia busca pasar de la reacción a la prevención inteligente.

El funcionario explicó que el análisis incluyó casinos físicos y virtuales, debido a que ambos sectores manejan grandes cantidades de efectivo y transacciones digitales, lo que aumenta el riesgo de lavado de dinero. Además, se presentaron denuncias ante la Fiscalía General de la República por operaciones con recursos de procedencia ilícita y delitos conexos, junto con la suspensión temporal de establecimientos físicos y bloqueos de sitios web y cuentas bancarias vinculadas.

El trabajo se realizó bajo un enfoque basado en riesgos, siguiendo estándares del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), y contó con colaboración del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, con el fin de fortalecer la prevención, detección y desmantelamiento de estructuras financieras transnacionales.

García Harfuch explicó que los recursos ilícitos ingresaban a los casinos mediante compras masivas de fichas, pagos simulados por servicios o donativos, y posteriormente se movían entre empresas y cuentas bancarias para dificultar su rastreo. Se utilizó a intermediarios de bajo perfil para reducir el riesgo de detección y se retornaba dinero a los beneficiarios mediante cheques o pagos aparentando ingresos lícitos.