• El investigador Marcos Ángel Cortés Guadarrama considera que aún quedan muchos misterios por descifrar, por lo que la ciencia seguirá estudiando la lactancia por varios siglos más 

 

Marcos Ángel Cortés Guadarrama, investigador del IIL-L

Marcos Ángel Cortés Guadarrama, investigador del IIL-L

 

 

José Luis Couttolenc Soto 

Xalapa, Ver.- Marcos Ángel Cortés Guadarrama, adscrito al Instituto de Investigaciones Lingüístico-Literarias (IILL) de la Universidad Veracruzana (UV), sostuvo que desde tiempos inmemoriales la leche materna fue aprovechada por la medicina occidental para la atención de distintos males que iban desde la sordera y problemas ópticos, hasta fiebre que padecían tísicos o héticos, enfermedad que hoy en día se relaciona con la tuberculosis. 

El Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo, España, fue el primer participante en el Seminario Salud y Lactancia Materna en el marco del Día Mundial de la Salud, organizado el miércoles 7 de abril por el Centro de Investigaciones Biomédicas a través del cuerpo académico (CA) Biología Molecular y Celular, en coordinación con el CA Ciencias de la Nutrición y Alimentación de la Universidad del Istmo, de Oaxaca. 

A través de la plataforma Zoom, el estudioso de las literaturas hagiográfica y colonial hispanoamericana, habló de Lactancia y lactantes novohispanos: un caso del eclecticismo literario en el arte médico de la Nueva España”. 

Mencionó que de la lactancia materna existen diversas narrativas y abordó el enfoque que se le dio a ésta en diversos textos de la temprana modernidad, en obras médicas correspondientes a los siglos XV al XVII del Viejo y del Nuevo Mundolas que ubicó desde una tradición que toma en cuenta el eclecticismo y el dinamismo en la materialidad de la cultura escrita. “Siempre se construye un texto a partir de distintas fuentes para conseguir, de modo activo, algo novedoso”, planteó. 

Cortés Guadarrama destacó que los autores médicos y cirujanos de esta clase de obras crearon una metatextualidad en dos sentidos: uno propio del quehacer del arte médico, y otro meramente literario. 

Durante su exposición, se propuso dar a entender las funciones de los autores del entramado al que invita su discurso normativo de estilo áspero, desde el cual defendieron la idea de un paraíso en el Nuevo Mundo ante el cisma que tuvo la Iglesia en el siglo XVI. 

Refirió tres breves ejemplos de la Edad Media: San Agustín, cuyo libro Las confesionesescrito en el siglo IV, habla de una conceptualización moral de la lactancia, desde el credo cristiano; la literatura hagiográfica en la que se trata la vida de los santos, en este caso San Nicolás, texto correspondiente al siglo XV; Historia de los indios de la Nueva España (siglo XVI), en donde el franciscano Motolinía se refería a los lactantes indígenas en la Nueva España. 

Por su cualidad de alimento fundamental para un mamífero y por ser una práctica inherente al ser humano, el investigador universitario destacó que la conceptualización de la lactancia ofrece muchas narrativas y relatos que van más allá de la acción vital de alimentar a otro ser. 

Eponente aseveró que la leche materna fue aprovechada por la medicina occidental para distintos males desde tiempos inmemoriales; sin embargo, aún falta mucho por descifrar, por lo que los científicos continuarán investigando por varios años más. 

Cuando se lee a médicos y cirujanos que escribieron en latín o lengua romance (castellana), se está leyendo una literatura normativa y ortodoxa, “es decir, se silenció del todo a las prácticas que pudo haber tenido la curandería popular”; los estudios científicos de hoy tienden a la consolidación sustentada en políticas públicas en el sector salud, que atiende tanto al orbe occidental como al oriental. 

“Lo que he presentado apunta hacia esa misma dirección, hemos leído una cuasi política pública en pro de la lactancia y de los lactantes, y el estandarte de batalla de esta política en la temprana modernidad fue el providencialismo, y cómo todo sirve al arte de la medicina”, concluyó el investigador. 

 

Desde tiempos inmemoriales la leche materna fue aprovechada por la medicina occidental para la atención de distintos males

Desde tiempos inmemoriales la leche materna fue aprovechada por la medicina occidental para la atención de distintos males