Ciudad de México . 08 de Julio del 2026.-Momentos de tensión se vivieron en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) luego de que un grupo de pasajeros fuera desalojado de un vuelo de la aerolínea Aeroméxico por alterar el orden a bordo, desencadenando posteriormente un altercado violento dentro de las instalaciones de la terminal aérea.
De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades aeroportuarias, los hechos ocurrieron cuando el capitán de la aeronave tomó la decisión de suspender el viaje para este grupo de personas por estrictas razones de seguridad.
Presuntamente, los involucrados se encontraban en evidente estado de ebriedad y comenzaron a causar daños materiales en el interior del avión, además de incomodar al resto de los viajeros.
Ante el comportamiento errático y el riesgo que representaba para el protocolo de vuelo, la tripulación solicitó el desembarco inmediato de los sujetos antes de que la aeronave despegara.
Lejos de calmarse tras ser retirados del avión, la situación escaló una vez que los pasajeros se encontraron de vuelta en la zona de salas de última espera. Según testigos e informes del personal de seguridad, los individuos volvieron a ponerse agresivos, confrontando e insultando directamente a los empleados de la aerolínea y al personal operativo del aeropuerto.
Durante el altercado, los pasajeros ebrios no solo agredieron verbal y físicamente al personal de apoyo, sino que también arremetieron contra la infraestructura del lugar, derribando postes de contención de filas y destruyendo mobiliario de la terminal.
Elementos de la Marina Armada de México y de la seguridad privada del AICM tuvieron que intervenir para controlar a los rijosos y evitar que lesionaran a otros viajeros.
Hasta el momento, Aeroméxico no ha emitido un comunicado oficial detallando el número exacto de pasajeros implicados ni el destino del vuelo afectado.
Se espera que los responsables sean puestos a disposición de las autoridades correspondientes para determinar su situación jurídica y evaluar los cargos por daños a las vías de comunicación y propiedad privada.