COMPLEMENTARIEDAD DE AGENTES DE CONTROL BIOLÓGICO: EL CASO DE LAS MOSCAS DE LA FRUTA 

Por: Ehdibaldo Presa Parra1, Francisco Hernández Rosas2 & Andrea Birke3

1 y 3 Red de Manejo Biorracional de Plagas y Vectores, Instituto de Ecología, A.C. (INECOL), Clúster Científico y Tecnológico BioMimic®

2.Colegio de Postgraduados

 

El uso de uno o más agentes de control biológico para la reducción de insectos nocivos para la agricultura ha sido estudiada con la finalidad de suprimir efectivamente poblaciones de plagas.  Los agentes de control biológico pueden ser microorganismos patógenos, insectos depredadores o avispas parasitoides, que pueden suprimir poblaciones de plagas difíciles de controlar.  Por ejemplo, la transmisión o diseminación de hongos entomopatógenos puede facilitarse gracias a la actividad de organismos benéficos como los enemigos naturales, siempre y cuando éstos no sean vulnerables. (Figura 1 y 2)

 

Figura 1. Avispita hembra de D. longicaudata forrajeando en condiciones naturales (A) búsqueda de larva de Anastrepha spp. en guayaba y (B) oviposición de larva de Anastrepha spp. en guayaba. Cortesía de Andrea Birke.

 

 

Figura 2. Depredación intragremial entre parasitoides y hongos entomopatógenos (derecha) la infección por hongos entomopatógenos precede al parasitismo por avispitas de D. longicaudata (izquierda) el parasitismo por D. longicaudata precede a la infección por el hongo. Dibujos elaborados por Rebeca Escamilla Navarro.

 

 

La relación entre enemigos naturales, en el control biológico, depende de la interacción entre especies.  Por lo general, la interacción entre enemigos naturales que controlan una misma plaga es considerada positiva, sin embargo, esto no siempre ocurre así, y especies que podrían complementarse pueden resultar competidores, es decir pueden verse afectadas por la depredación intragremial. Pero, ¿Qué es la depredación o interacción intragremial? (Figura 3)

 

Figura 3. Larvas y pupas infectadas con hongos entomopatógenos. Cortesía de Ehdibaldo Presa Parra.

 

Un gremio, en este contexto, incluye todos los organismos de un tipo que comparten un recurso alimenticio en común.  De tal forma, la depredación intragremial puede ocurrir cuando dos o más organismos utilizan el mismo insecto plaga para alimentarse de él.  Por ejemplo, entre dos especies de depredadores, dos especies o más de parasitoides, entre depredadores-parasitoides, inclusive entre hongos entomopátogenos y parasitoides. Esta interacción, dentro del insecto o huésped, donde dos enemigos compiten por un recurso, se da, en el sistema hongo entomopatógeno y parasitoide de dos formas: la primera cuando el hongo infecta primero al insecto y posteriormente es atacado por la avispa parasitoide, en este caso el hongo tiene una ventaja, porque su desarrollo es más rápido que el de la avispa (Figura 2, izquierda).  La otra forma es cuando la avispa coloca sus huevos dentro de la larva y posteriormente la larva es infectada por el hongo (Figura 2, derecha). En ambos casos, dependiendo de las circunstancias uno de ambos agentes puede verse afectado.

Recientemente, en nuestro laboratorio en el Instituto de Ecología A.C. en Xalapa, se evalúo la compleja interacción de los hongos entomopatógenos Metarhizium robertsii y Metarhizium anisopliae, y la avispara parasitoide Diachasmimorpha longicaudata para el control de la mosca mexicana de la fruta (Anastrepha ludens)

En este caso de interacción intragremial, los hongos entomopatógenos mencionados son infecciosos para larvas de la mosca mexicana de la fruta produciéndoles la muerte, pero lo más interesante de estos hongos fue la moderada infección en adultos de la avispa parasitoide, cuando larvas de moscas de la fruta parasitadas eran infectadas (Figura 3), lo que indica que en campo hay un bajo riesgo de depredación intragremial.

Sin duda alguna, estos ejemplos señalan claramente lo interesantes y complicadas que resultan las interacciones entre organismos, a parte de su importancia como métodos de control biológico de plagas amigables al ambiente (Figura 4).

 

Figura 4. Corte artificial de un fruto que muestra la oviposición de larvas de Anastrepha spp por D. crawfordi. Cortesía de Rafael Ortega Casas.

 

Referencias

Rännbäck, L. M., Cotes, B., Anderson, P., Rämert, B., & Meyling, N. V. (2015). Mortality risk from entomopathogenic fungi affects oviposition behavior in the parasitoid wasp Trybliographa rapae. Journal of Invertebrate Pathology, 124, 78-86.

Tamayo-Mejía, F., Tamez-Guerra, P., Guzmán-Franco, A. W., & Gomez-Flores, R. (2015). Can Beauveria bassiana Bals. (Vuill)(Ascomycetes: Hypocreales) and Tamarixia triozae (Burks)(Hymenoptera: Eulophidae) be used together for improved biological control of Bactericera cockerelli (Hemiptera: Triozidae)?. Biological Control, 90, 42-48.

Tamayo-Mejía, F., Tamez-Guerra, P., Guzmán-Franco, A. W., & Gomez-Flores, R. (2016). Developmental stage affects survival of the ectoparasitoid Tamarixia triozae exposed to the fungus Beauveria bassiana. Biological Control, 93, 30-36.

 

Pies de figuras:

 

  • Figura 1. Avispita hembra de D. longicaudata forrajeando en condiciones naturales (A) búsqueda de larva de Anastrepha spp. en guayaba y (B) oviposición de larva de Anastrepha spp. en guayaba. Cortesía de Andrea Birke.

 

  • Figura 2. Depredación intragremial entre parasitoides y hongos entomopatógenos (derecha) la infección por hongos entomopatógenos precede al parasitismo por avispitas de D. longicaudata (izquierda) el parasitismo por D. longicaudata precede a la infección por el hongo. Dibujos elaborados por Rebeca Escamilla Navarro.

 

  • Figura 3. Larvas y pupas infectadas con hongos entomopatógenos. Cortesía de Ehdibaldo Presa Parra.

 

  • Figura 4. Corte artificial de un fruto que muestra la oviposición de larvas de Anastrepha spp por D. crawfordi. Cortesía de Rafael Ortega Casas.

 

  • Figura 5. (Slider) Parasitoide de la especie Diachasmimorpha longicaudata ovipositando. Cortesía de Rafael Ortega Casas