LA PRODUCCIÓN DE INÓCULO PARA EL CULTIVO DE HONGOS COMESTIBLES EN MÉXICO

Por: Carlos Ortega, Yamel Perea y Gerardo Mata

Red de manejo Biotecnológico de Recursos, Instituto de Ecología A.C.

 

Resumen

El inóculo es la base para el cultivo de hongos comestibles, mismo que debe ser preparado bajo condiciones de asepsia. Para su elaboración es necesario realizar el inóculo primario y el inóculo secundario.

 

Articulo

En México el cultivo de hongos comestibles es una actividad comercial que se lleva a cabo desde 1933 con el cultivo del champiñón, el cual durante 41 años fue el único hongo cultivado masivamente, posteriormente con el paso de los años se incorporaron al mercado mexicano las setas (Pleurotus ostreatus), el shiitake (Lentinula edodes) y recientemente el huitlacoche (Ustilago maydis).

 

En el proceso del cultivo de hongos, una de las primeras fases es la preparación del inóculo o semilla, que consiste en la propagación del micelio de hongos en granos de cereales (sorgo, centeno o trigo, etc.). En la primera etapa se elabora el inóculo primario (fig. 1), a partir de micelio crecido en medio de cultivo sintético a base de agar (Fig. 2).

 

Figura 1. Inoculo primario en incubación en instalaciones del INECOL. Crédito; Carlos Ortega

 

Figura 2. Micelio en diferentes medios de cultivo (INECOL). Crédito: Yamel Perea

 

En la segunda etapa, a partir del inóculo primario se lleva a cabo la producción del inóculo secundario, que consiste en la multiplicación del micelio del hongo utilizando nuevamente semillas de gramíneas. Para algunas especies de hongos es necesario además la suplementación con sustratos orgánicos como aserrín de pino, encino, turba y sustratos inorgánicos como la cal y el yeso. La producción del inóculo secundario (Fig.3) permite reducir considerablemente los costos de producción al utilizar para su propagación únicamente semillas y no medios de cultivo sintéticos. Durante la primera y segunda etapa, los micelios deben desarrollarse en total obscuridad en temperaturas de 23° C a 30° C, dependiendo de la especie.

Figura 3. Inoculo en fase terminal de incubación para su uso en sustratos (INECOL). Crédito: Carlos Ortega

 

La tecnología de elaboración de inóculo es de gran importancia ya que, se estima que la producción de inóculo de hongos en México es de 6,000,000 de kilogramos anuales. Existe particular interés de compañías privadas y centros de investigación, por obtener inóculos de alta calidad para su comercialización a gran escala, ya que, actualmente gran parte del inóculo empleado es producido en el extranjero.

 

En el Instituto de Ecología, A. C. La Unidad de Biotecnología de Hongos Comestibles y Medicinales, produce actualmente inóculo mejorado de setas (Pleurotus ostreatus, P. pulmonarius, P. djamour   en sus variedades blanca y rosa), champiñón (Agaricus bisporus) y shiitake (Lentinula edodes). Para producir la semilla de hongos en el Inecol, se utilizan hongos seleccionados, que han sido estudiados a lo largo de varios lustros, por su capacidad de adaptación a los sustratos de cultivo y por su alta productividad.

 

Pies de fotografía:

 

  • Figura 1. Inoculo primario en incubación en instalaciones del INECOL. Crédito; Carlos Ortega

 

  • Figura 2. Micelio en diferentes medios de cultivo (INECOL). Crédito: Yamel Perea

 

  • Figura 3. Inoculo en fase terminal de incubación para su uso en sustratos (INECOL). Crédito: Carlos Ortega